Cuando escucho el nombre de Viena, no puedo evitar que venga a mi mente las clásicas películas de Sisí, el Gran emperador o similares, el concierto de Año Nuevo, salones de baile engalanados con su suelo de madera y sus lámparas de araña con señoras y señores vestidos de gala y bien encopetados bailando el vals, el Danubio Azul por supuesto. Lo siento, soy una romántica.

Y es que Viena, la capital de Austria, es la joya imperial del país y tiene, al menos a mí me lo pareció, una elegancia tremenda, sus calles, sus edificios, con esa arquitectura de la época imperial, junto con sus magníficos palacios y jardines, hacen que esta ciudad sea, si no la más, una de las que más esplendor tiene.

Las fechas que elegimos para ir a Viena fue el puente de diciembre, porque en estas fechas sabemos que las ciudades europeas tienen un ambiente especial. Durante la temporada de Adviento, Viena, junto con otras muchas ciudades europeas, se viste de magia especial con sus encantadores mercadillos. Estos mercados, conocidos como «Christkindlmärkte», transforman la ciudad en un cuento de hadas y los aromas de canela y almendras tostadas y vino espaciado caliente llenan el aire.

Palacio de Schönbrunn, Viena

Viena es una de las ciudades donde disfrutar de esta sensación tan agradable, y el frío no es ningún inconveniente, con un vino caliente en una mano y en la otra un bollo con una salchicha empiezas a sentirte uno más paseando por los mercadillos.

¿Documentación para viajar a Viena?

Austria pertenece a la Unión Europea, por lo que con el DNI en regla es suficiente para entrar.

Sanidad en Viena

Austria, al pertenecer al la Unión Europea, tendrás cobertura con la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE).
De todos modos, nosotros siempre recomendamos contratar un seguro de viaje que te de las coberturas, no solo de atención sanitaria, sino también de repatriación, cobertura para el acompañante, etc.

¿Cómo llegar del aeropuerto al centro de Viena?

Hay varios trenes, de las cuales hay dos opciones interesantes, ambas al mismo precio:el más interesante es el Tren de cercanías S7, No es la más rápida pero sí la más barata. Ir desde el aeropuerto al centro,te va a costar aproximadamente 4,40 € 

El billete puede comprarse en los dispensadores de OBB o bien desde la APP de OBB.

Ojo, con cualquiera de los trenes que cojas, vas a tener 2 horas para llegar al destino, si tardas más vas a tener que sacar otro billete. 2.40 €. Pero vamos, que en 2 horas vas a llegar de sobra.

Te dejo el enlace de la web oficial donde puedes ver los precios actualizados aquí

Verás que hay una app que puedes descargar para ir añadiendo billetes desde una tarjeta y llevar el tuyo, o todos los de las personas que vayan en el viaje y no andar sacando billetes unitarios.

Tarjetas de descuento

La Viena Pass, cuesta 87 € un día, si vas dos 123 €, y suma y sigue. Hay que tener en cuena lo que te incluye y lo que piensas visitar, haz el cálculo de las entradas de los lugares que quieres visitar, el transporte y verás si te interesa o no comprarla.

Nosotros no la compramos, solo visitamos un par de atracciones que tuviéramos que pagar entrada, y por eso no nos compensaba. Aunque si cogíamos el tranvía todos los días, nos salía más barato comprar el day ticket

La Viena City Card, es una tarjeta de descuentos y te incluye también el transporte, es mucho más económica, pero recuerda que no tiene entradas incluidas, solo descuentos.

El transporte en Viena no es barato, un billete de metro te va a costar: 

Sencillo 2,40 € 

24 Horas 8,00 €, Te dura, como su nombre indica, 24 horas

Te dejo el enlace de la web oficial donde puedes ver los precios actualizados aquí

Day ticket 5,80 €, la diferencia entre este y el de 24 horas es que este se acaba a las 01:00, si no piensas estar hasta altas horas de la madrugada paseando por Viena, decántate por este, tienes todo el día para disfrutarlo y amortizarlo.

¿Comer y beber en Viena?

Aquí vas a encontrar de todo, desde puestos por la calle donde comerte un perrito, ojo, que no es un «perrito» como los conocemos aquí, es un señor bocata con una señora salchicha, y los complementos, como el chucrut.

Dentro de la gastronomía de Austria en general, hay un plato por excelencia, que es el wien snitele, un filete de cerdo empanado, tienes que probarlo. Y claro, no puede faltar la salchicha con chucrut. Viena es una ciudad cara por excelencia, a la hora de comer nosotros nos arreglamos comiendo a medio día un bocadillo por la calle, que estaba de vicio y cenando una noche en un restaurante, había que comer el wien snitele, y luego cogíamos comida para llevar y nos la llevábamos a nuestro apartamento.

wien snitele en Viena

El agua en Viena.

El agua en Viena es potable, y está rica, siempre defiendo el consumo de agua del grifo, si es potable, por el ahorro que vas a generar en los días que estés en esta ciudad, u otra.

A la hora de ir a comer o cenar en un restaurante, donde vas a gastar una parte importante es en las bebidas, si pides agua del grifo no te cobrarán nada, y tampoco te van a mirar raro, créeme, verás que en las mesas hay vasos y botellas rellenadas con agua del grifo.

De hecho, es de lo más normal que te lo pongan ya al sentarte en la mesa, a comer o cenar.

Dormir en Viena.

Viena no es una ciudad barata, más todo lo contrario, es cara. A la hora de buscar el hotel nos decantamos por un apartamento, no estaba céntrico, cogíamos el tranvía para ir al centro, pero compensaba el precio. Si quieres verlo te dejo el enlace aqui

Nos decantamos por esta opción por precio, y que al ser apartamento tenías la opción de comprar algo para llevar o pasar por el súper y comprar algo para prepararte la cena. Sea como sea, las bebidas comprarlas en el súper, los precios son infinitamente más bajos.

WC Públicos

Una de las cosas que de vez en cuando nos traen de cabeza es encontrar un WC público sin tener que entrar en ningún local a consumir, pues me llamó la atención que encontré varios publicos.

En parques y en la calle, cerca de los mercadillos.

¿Qué ver en Viena?

Para visitar cualquier ciudad de Europa, ya sea verano o invierno, recomendable madrugar. La vida pasado los Pirineos empieza temprano, no te extrañe que a las 6:30 o 7:00 de la mañana ya están las calles llenas de gente y los puestos de café para llevar tengan cola. Hay que tener en cuenta que en invierno anochece muy temprano y al hacer frío, porque en Viena en esta época del año hace frío, no es agradable estar en la calle, así que empezamos las visitas temprano para aprovechar el día.

Y si, como nosotros, viajas en la época de Adviento, que no te de miedo el frío, madruga para ver la Viena con luz natural y la Viena de noche.

Palacio de Schönbrunn

Nada mejor que empezar las visitas de esta maravillosa ciudad con el Palacio de Schöbrunn, probablemente el sitio más visitado de la ciudad, y si te coincide que ha nevado ya ni te cuento. Aquí fue donde pasaban los veranos Sisí y Francisco José, las más de 40 estancias, de estilo rococó, son una chulada, la visita merece la pena. Me sorprendió el tamaño y sencillez de los dormitorios de Francisco José y de Sisí, los esperaba más grandes, y algunos salones te dejan pasmada con la decoración, como el de la Gran Galería, que se usaba para grandes recepciones, el salón de los desayunos y el salón Chino Circular, que es una auténtica pasada.

Cuando lo visitas, si lo haces por tu cuenta sin guía, no te preocupes, tendrás una audio guía, que va inclida con la entrada, que te irá explicando el recorrido y contando anecdotas y la forma de vida de la corte. Vas a sentir que hasta los ves bailando en el salón de baile.

Hay varios tipos de entradas, puedes ver los distintos recorridos y precios aquí, en la web oficial, nosotros compramos la entrada y ya fuimos con ella a la hora que elegimos.

Catedral de San Esteban

Catedral de estilo gótico, es otro de los más importantes de la ciudad, y, por supuesto, la insignia de la ciudad. Una de sus torres, la Torre Sur y la más alta, mide 136 metros, se puede subir, si te atreves con sus 343 escalones, y esta aguja se ve desde casi cualquier parte de Viena.

En la catedral hay un total de 13 campanas, La más famosa de la Catedral es Pummerin, está en la torre Norte, a 68 metros de altura y es la segunda campana colgante más grande de Europa.

Esta catedral es un símbolo de la reconstrucción de la República tras la Segunda Guerra Mundial. Y como curiosidad os cuento que, la catedral ganó fama gracias a que una marca de galletas de barquilllo de chocolate usó la imagen en su envoltorio, Manner Schnitten. Y están ricas.

Iglesia Votiva del Divino Salvador

Lo que más llama la atención es su exterior, por la zona donde está, no hay nada que bloquee la vista, así que luce sin problemas. Las dos torres de 99 metros destacan y es lo que más las caracterizan.

La historia de por qué se construye esta iglesia, es por que en 1853, el emperador Francisco José sufre un atentado, intentan asesinarlo con un estilete, y como no lo consiguen se hace una colecta para construir el templo en el lugar del fallido atentado.

Las obras, que se empiezan en 1853, no se acaban hasta 1879, y se inauguran para celebrar las bodas de plata del matrimonio.

Otra curiosidad, esta vez del interior, hay una vela, «Vela Bárbara», en el altar de la Virgen de Guadalupe, que tiene cuatro metros de largo y tres de ancho, pesa 264 kilos, y dicen que podría durar encendida cien años…..

Palacio de Hofburg

Palacio de Belvedere y la Galería Belvedere

Otra de las visitas obligatorias es el Palacio de Belvedere, este palacio está habilitado como museo, se divide en el Alto Belvedere y Bajo Belvedere, y entre ellos un jardín que si bien su esplendor será en primavera, en invierno y nevado es una preciosidad.

En el Alto Belvedere, está el museo de Gustav Klimt, y puedes ver «El beso»

Cuadro que, por cierto, tengo una replica en lienzo en la cabecera de mi cama.

Así que me encantó ver el original.

Rathaus, Ayuntamiento

El Ayuntamiento de Viena es otro de los edificios que te van a impresionar, se construye entre 1872 y 1883, de estilo neogótico, te aseguro que no te va a dejar indiferente. Su torre más alta mide 98 metros y está la escultura dorada del hombre del ayuntamiento, Rathausmann, que es un símbolo de la ciudad.

En la época de Adviento en su plaza podrás disfrutar de uno de los mejores mercadillos de Navidad, decoraciones, un tiovivo, comida, y por supuesto su vino caliente.

Aquí nos comimos la famosa tarta Sacher, que acompañada con el vino caliente nos supo a gloria.

Como cosa curiosa te diré que, en la época de Adviento te vas a encontrar mil y un mercadillo, en cada plaza importante, como la del Rathaus, o en barrios menos conocidos, vas a encontrar uno, y en cada uno las tazas del vino caliente son distintas, vas a pagar una fianza de 5€ que luego te devuelven al devolver la taza.

Claro, alguna se viene de suvenir a casa, ¿quien se puede resistir a estas monadas?

Tendrás que controlarte para no traerte una docena.

Iglesia de San Carlos Borromeo

La Iglesia de San Carlos Borromeo, es una de las más importantes de Viena, lo que más te va a llamar la atención, aparte de su cúpula, a la que se puede subir, son las dos columnas que están a ambos lados de la entrada.

Se construye por orden del Emperador Carlos VI, que le prometió al pueblo que cuando finalizara la epidemia de la peste, en 1713, se construiría una Iglesia dedicada a San Carlos Borromeo, el patrono de la lucha contra la peste. Esta construcción duró 25 años.

Biblioteca Nacional Austriaca

Tamto si te gustan los libros o no, debes hacer esta visita. Como en otros muchos museos, lo que más destaca es el continente, la sal principal de la Biblioteca Nacional de Austria, es la Sala Imperial, y es una pasada de bonita, grande, más ede 70 metros de longitud, la hace más imponente aun.

La verdad es que no es una biblioteca al uso.

Cuando entras en en la estancia, verás que se conservan mas de 200.000 libros impresos entre 1500 y 1850, algunos de ellos viene de bibliotecas de monasterios que fueron cerrados, y estos ejemplares los han combinado con las estatuas de marmos y frescos en paredes y techos.

Con todo esto han creado un ambiente mezcla entre museo y biblioteca que no puedes perderte, la visita es corta, y está en el centro de la ciudad.

El Reloj Anker

Esta es una de las cosas curiosas que nos llamaron la atención paseando por la ciudad, un reloj que estaba en un puente que une dos edificios. Es obra de un pintor modernista, Franz Mats que lo diseña.

Lo curioso de esta reloj es que cada hora va a desfilar un personaje histórico importante, y a las 12:00 desfilan los doce, da igual que sean las 12:00 o las 00:00, personajes como el Emperador Maximiliano, Marco Aurelio, Carlomagno o Emperador Maximiliano así hasta 12

En la época de Adviento suenan canciones de Navidad

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