Entrar en la Ciudad Prohibida de Pekín, es caminar por los pasillos de un palacio imperial al aire libre, el complejo de la Ciudad Prohibida de Pekín es un colosal tesoro arquitectónico que durante casi 500 años sirvió como el epicentro del poder imperial chino. Sus majestuosos salones, intrincados patios y ricos detalles te van a contar siglos de historia, la de intrigas palaciegas que habría, durante el esplendor de las dinastías Ming y Qing, te va a ofrecer una ventana única a la grandeza de una era pasada, vamos a trasladarnos en el tiempo, no te lo pierdas.

Breve historia de la Ciudad Prohibida
En el año 1406, China está bajo el dominio de la poderosa dinastía Ming. El emperador del momento, Yongle, decide trasladar la capital del imperio desde Nankín a Pekín. Pero claro, no podía mudarse a cualquier casita… Así que ordena la construcción de un complejo palaciego tan grande y majestuoso que ríete tú de los de los Zares Rusos.
Se tardó 14 años, con un millón de trabajadores y artesanos, en terminarla. En 1420 se inaugura y pasa a ser el corazón palpitante del poder imperial chino. Aquí, entre columnas lacadas, dragones tallados, y enormes patios, residieron y gobernaron 24 emperadores: 14 de la dinastía Ming y 10 de la dinastía Qing, casi nada.
Ciudad Prohibida.
¿Por qué Prohibida? Seguro que ya habréis visto o leído que en la Ciudad Prohibida solo entraba quién tenía permiso, y dentro no solo vivían los emperadores y sus familias, sino también concubinas, eunucos, sirvientes, consejeros y guardias imperiales, y unos cuantos más que seguro que me olvido, todos ellos atrapados en un mundo de lujos y también de protocolos estrictos, política palaciega y mucho incienso, que las duchas aún no existían.
Curiosidades
¿Sabías que la Ciudad Prohibida fue diseñada según los principios del feng shui y la cosmología tradicional china? Está orientada de sur a norte, simbolizando el equilibrio entre el cielo y la tierra, y cuenta con exactamente 9.999 habitaciones. ¿Por qué no 10.000? Porque ese número estaba reservado al Palacio Celestial, morada del Emperador del Cielo. El emperador humano, por muy divino que se creyera, debía conformarse con una menos (qué humildes…).
Armonía numérica: El número 9 es clave. La Ciudad Prohibida cuenta con 9,999 habitaciones, la mitología china dice que el cielo tiene 10.000 habitaciones, así que la ciudad prohibida tiene 9999.5 para respetar la morada celestial, y sus puertas tienen 81 tachuelas (9×9).
En las puertas monumentales de la Ciudad Prohibida de uso imperial están decoradas con 81 clavos o tachuelas, siguiendo el diseño de 9×9. Esto es porque en la cultura china tradicional, el número 9 tiene un significado muy especial: es el número más alto de un solo dígito y está asociado con el «yang» (la energía masculina activa). En la cosmología china, el yang representa el cielo, la fuerza y la autoridad… es decir, todo lo que un emperador aspiraba a encarnar.
Y es en todas las puertas el número exacto, en todo el recinto, que no es chico, y en todas las puertas, que no son pocas.

Otra de las curiosidades que te vas a encontrar en la Ciudad Prohibida, es la colección de relojes mecánicos europeos, por cierto con entrada aparte, que te recomiendo comprar. Los emperadores eran grandes aficionados a la tecnología (y al postureo real), recibían como regalo de distintos mandatarios europeos en sus visitas diplomáticas, relojes de mesa, autómatas y artilugios dignos de Leonardo da Vinci… ¡Algunos incluso tocaban música o hacían reverencias!
No hay madera en las cocinas: Para evitar incendios, las cocinas estaban fuera del recinto principal.
Los tejados dorados y azules: El amarillo era exclusivo del emperador y el azul representaba el cielo.

Leones chinos: Si te fijas, los machos tienen una pelota bajo la pata, mientras que las hembras sujetan a un cachorro.


Calzada imperial: Hecha de mármol y decorada con dragones, estaba reservada exclusivamente para el carruaje del emperador.

Como visitar la Ciudad Prohibida
Visitar la Ciudad Prohibida es como entrar en un laberinto, hay mapas para que no te pierdas nada, pero lo mejor es dejarte llevar.
Cómo comprar las entradas de la Ciudad Prohibida
La parte más importante de esta visita es la compra de entradas, y para ello tienes varias formas, te las voy a contar todas, con los pros y contras:
La Opción Oficial y la Más Recomendada: Reserva Online
Es la forma en que nosotros las reservamos, creo que es la forma más segura y aconsejable para cualquier viajero, reservar vuestras entradas con antelación a través de la web oficial del Museo del Palacio. ¡Sí, la tienen en español, lo que facilita mucho la vida!
- ¿Cómo funciona? Las entradas se suelen liberar con 7 días de antelación ( a las 8 PM hora de Pekín) y, creedme, ¡vuelan! Hay un cupo diario limitado, así que toca estar atento.
- Proceso:
- Registrate con tu correo electrónico en la web oficial.
- Eleje la fecha y la franja horaria (mañana o tarde) que quieras la visita.
- Introduce tus datos personales y, muy importante, ¡el número de pasaporte! Este será tu «billete» de entrada.
- Completa el pago (se aceptan tarjetas internacionales, Alipay, WWeChat,Pay). Te recomiendo que visitéis la entrada las aplicaciones imprescindibles para viajar a China.
- Recibirás una confirmación por correo electrónico. Simplemente, tendrás que mostrar el pasaporte en la entrada el día de la visita. ¡Sin colas de taquilla!
- Consejo: Registrate en la web días antes de la fecha en la que quierass comprar las entradas. Así, el día que salgan a la venta, solo tendrás que iniciar sesión y ser lo más rápidos posible.
Empresas, Agencias de Viaje y Plataformas Online (con un coste extra)
Si no te atreves a sacarla en la web, no consigues hacer la compra por tu cuenta puedes acceder a alguna de las distintas plataformas de reserva Klook, Viator o GetYourGuide…
Desventajas: El precio suele ser un poco más elevado que comprando directamente en la web oficial. Además, algunas agencias también necesitan reservar con días de antelación.
Ventajas: Suelen ofrecer paquetes con entrada garantizada (a veces con guía incluido o «sin colas») y la interfaz está en varios idiomas. Esto puede ser un salvavidas si las entradas oficiales están agotadas.
¿Y la Taquilla?
Nosotros viajamos en Marzo, era temporada baja, para los extranjeros, pero ni te imaginas la cantidad de Chinos que nos encontramos viajando en por todo China, y en la Ciudad Prohibida no fue una excepción. Puedes arriesgarte a comprarla en taquilla, pero dado que tiene cupo diario, yo no tendría como una opción.
Entrando en la Ciudad Prohibida, horarios y accesos
Horarios
La Ciudad Prohibida abre de martes a domingo, con horario de 8:30 a 17:00 de abril a octubre, y de 8:30 a 16:30 de noviembre a marzo. Cierra los lunes para mantenimiento, excepto festivos
Te recomiendo que vayas con tiempo, vas a encontrar mucha gente, muchísima.
Esto era a primera hora…..
Tranquilo, cuando entras, es tan grande que vas a estar en zonas casi solo.

Controles de seguridad
Al entrar en el recinto, y antes de acceder a la Ciudad Prohibida, pasarás por controles de seguridad donde te pedirán tu pasaporte y revisarán tus pertenencias. Puedes entrar con agua o comida, no hay ese tipo de restricciones.
Entradas y salidas de la Ciudad Prohibida
La Entrada Principal: La Puerta Meridiana
Para llegar aquí puedes usar la entrada de la plaza Tiananmen o bien la de la calle Donghuamen, ambas confluyen en la Puerta Meridiana
El recorrido típico comienza entrando por la Puerta Meridiana (Wumen), justo al norte de la Plaza de Tiananmén. Puedes empezar a sentirte pequeñito: las murallas son colosales y el ambiente es solemne.
Cuando pasas los controles de seguridad, cruzas un puente sobre el Río de las Aguas Doradas, Cinco puentes simbólicos que conducen hacia el corazón del poder.
Visitamos La Ciudad Prohibida
La Puerta Meridiana (Wumen) es la entrada principal a la Ciudad Prohibida. A lo largo de la historia, esta puerta ha sido testigo de muchos momentos clave en la historia de China, como la llegada de importantes dignatarios y la salida de emperadores hacia batallas o eventos ceremoniales. Su fama no solo se debe a su imponente arquitectura, sino también a que fue el lugar donde Mao Zedong proclamó la República Popular China en 1949.

El Puente de la Suprema Armonía es el siguiente paso en el recorrido y te introduce en un paisaje de rampas de mármol bellamente decoradas, perfectas para unas primeras fotos espectaculares.

Llegas al Salón de la Suprema Armonía, el corazón ceremonial del complejo. Aquí coronaban a los emperadores y se realizaban grandes celebraciones. Y es a partir de aquí donde no vas a dejar de alucinar, estás en la película del Último Emperador.
El salón más grande y fastuoso del complejo. Aquí se celebraban las coronaciones, el Año Nuevo y otras ceremonias de Estado. Aquí recréate con los detalles: dragones tallados, quemadores de incienso y mármol por todos los lados.

Terminamos esta zona con el Salón de la Armonía Central (Zhonghedian) y Salón de la Armonía Preservada (Baohedian), se usaba para banquetes imperiales y también, otra curiosidad, para los famosos exámenes imperiales que decidían quiénes serían los burócratas más eruditos del país. Digamos que eran las antiguas oposiciones, pero más elegante.
La zona que nos queda es la zona donde vivían Corte Interior, el hogar del emperador y su familia. Y también las 300 concubinas y eunucos.

Palacio de la Pureza Celestial (Qianqinggong), era la residencia oficial del emperador, aunque algunos —como el famoso Qianlong— preferían vivir en pabellones más tranquilos. Aquí se gobernaba de verdad: reuniones, decisiones y bastante protocolo.
El Palacio de la Unión (Jiaotaidian) Un pequeño pabellón entre el emperador y la emperatriz, donde se guardaban los sellos imperiales (algo así como las llaves del reino). Los emperadores supersticiosos pasaban bastante tiempo aquí consultando horóscopos y amuletos. Y Palacio de la Tranquilidad Terrestre (Kunninggong), aquí vivía la emperatriz y era el rincón más cargado de símbolos de fertilidad.

Jardín Imperial
Este hermoso espacio verde servía como retiro para la familia imperial. Con sus pabellones, senderos serpenteantes y piedras ornamentales, es el lugar perfecto para hacer una pausa en la visita y admirar el diseño clásico de los jardines chinos.


El Muro de los Nueve Dragones,
Finalizando la visita al recinto, nos vamos a encontrar el alucinante Muro de los Nueve Dragones. ¡Es una pasada! Este mural de azulejos, con sus 30 metros de largo, es como una explosión de color y fantasía. Cada uno de los nueve dragones parece que está vivo, revoloteando entre nubes y olas, cada detalle es una obra de arte, este es un punto de foto obligado que les hará sentir en el corazón de la China imperial.

Cuando finalizamos la visita y nos despedimos de La Ciudad Prohibida, sentimos que lo que hemos visitado, no es solo un conjunto de palacios y pabellones, es el eco de milenios de poder, intrigas y la vida de emperadores que, desde aquí, gobernaron un imperio enorme y complejo. Una visita a este lugar es mucho más que un simple recorrido turístico; es una inmersión profunda en el corazón de la China imperial, una experiencia que te conecta de una forma única con un pasado asombroso. La Ciudad Prohibida no es solo un conjunto enorme de edificios, es una ventana a un mundo que, aunque desaparecido, sigue vibrando con una majestuosidad y un misterio que perduran.
La ciudad prohibida con guía
Si te apetece saber más de la increible historia de este fascinante recinto, que te cuenten a cada paso la historía y algún que otro chascarrillo o curiosidad de la vida de palacio y de los emperadores o emperatrices, no dudes en contratar una visita guiada, no te vas a arrepentir
¿Y tú? ¿La conoces? ¿Te gustaría conocer esta maravilla? Cuentamelo, te leo.
