Suelen decir que un viaje a Egipto no está completo sin un crucero por el Nilo, y debe de ser verdad, la mayoría de la gente lo hace. Nosotros estuvimos dudando mucho, por un lado, nos atraía la idea, por el otro pensábamos que nos íbamos a aburrir los ratos que no estuvieras visitando cosas, y no sabíamos si tendríamos la posibilidad de bajar del barco y estar por libre etc. Leímos mucho sobre el tema, sopesamos los pros y contras, como te cuento en el post Crucero por el Nilo. Pros y Contras. Finalmente decidimos hacerlo.
Tras cotejar varias webs nos decidimos contratar el crucero por el Nilo en Civitatis por los comentarios que leímos nos dio bastante fiabilidad. Y hoy seguimos diciendo que fue una muy buena idea elegir esta opción.
Contratamos la categoría 5* estándar, había leído varios blogs y todos coincidan en lo mismo, los barcos no eran nuevos, pero estaban bastante bien, y tenías las mismas facilidades, como la nevera en la habitación, en todas las categorías. Y los comentarios de Civitatis eran buenos.
Contratamos la opción, la opción 5* estándar y sin Abu Simbel, que la contratamos por nuestra cuenta, nos íbamos a quedar 2 días en Asuán y nos compensaba contratarla por nuestra cuenta, lo puedes leer aquí Si no te vas a quedar más días, y te vas ese mismo día, contrata el crucero con la opción Abu Simbel, luego te saldría más cara. No puedes irte sin visitar esa maravilla de templos.
¿Te vienes de crucero con nosotros?
Itinerario del crucero por el Nilo
- DÍA 1 Paseo en globo y templo de Luxor
- DÍA 2. Mejores templos de Luxor
- DÍA 3 Edfú, Kom Ombo y llegada a Asuán
- DÍA 4 Templo de Philae, isla Agilkia y paseo en faluca
DÍA 1 Paseo en globo y templo de Luxor
Habíamos pasado 3 días en Luxor, puedes leerlo en el post Visitar Luxor por libre, y hoy nos tocaba embarcar, pero antes teníamos una actividad que nos emocionaba, y a Luismi le daba un poco de vértigo, íbamos a hacer un viaje en globo. Habíamos concertado con una empresa local la excursión para subir en globo.
Nos recogieron a las 4:30 de mañana y nos llevaron a la zona donde estaban preparando los globos.

Las vistas desde arriba son una auténtica maravilla


Cuando bajamos del globo, aún maravillados por la experiencia, nos llevaron de nuevo al hotel, desayunaríamos y nos recogían para llevarnos a embarcar al barco.
El día anterior nos escribió por WhatsApp el guía que tendríamos asignado en el barco para confirmarnos que un chofer nos recogería en el hotel que le habíamos indicado a las 11:00 de la mañana para llevarnos al barco.
A la hora acordada nos recogieron y nos llevaron al barco, y qué sorpresa de barco. Al entrar ya vimos que era una chulada, nos recibió el guía que teníamos asignado y nos llevó al bar del barco, muy bonito, con sus mesas y sillones, en el centro una pista, para las noches de baile, etc.
Nuestro guía se presentó y nos fue describiendo brevemente como se iba a desarrollar el crucero, el itinerario, etc.
Nos dijo que había visto que no teníamos reservada la excursión a Abu Simbel, le explicamos que la teníamos contratada, pero por nuestra cuenta (en Dos días en Aswan te cuento como la reservamos y las opciones), después de aclarar el tema de la excursión, nos comentó el tema de las propinas, los 25 € por persona que debíamos abonarle a él para la tripulación del crucero. Eso ni nos cabreó, ya te lo indican en la web de Civitatis y en las condiciones de contratación, y en otras que consultamos al buscar el crucero. Tras soltar los 50 €, pasó a ofrecernos el plan de la tarde.
Esa tarde era libre, pero te podías apuntar a una pequeña salida por Luxor en Calesa, y a tomar una bebida típica egipcia en un local típico, nada turístico, donde van ellos. Por el módico precio de 20€ por persona. Nosotros rechazamos la excursión, y le argumenté que no íbamos a dar un paseo en calesa porque tratamos de hacer turismo responsable, y nunca hacemos actividades con animales, y en cuanto a visitar un local típico y tomar algo típico de Egipto lo haríamos por nuestra cuenta, le contamos que llevábamos 2 días en Luxor y ya lo conocíamos un poco. Nos dijo cuáles eran los camarotes y que nos veríamos en la comida.
Quiero hacer una aclaración, cuando habló de tomar una bebida típica egipcia, se refería al Karkadeh, es infusión de Hibisco, lo venden en los mercados de Luxor y Asuán en polvo y es una delicia. Y os lo ofrecerán en cualquier tienda que os lleven a ver papiros, especies, etc. Es una bebida de hospitalidad, es nuestro, “¿te apetece un café?” Cuando alguien viene a nuestra casa. Nosotros por nuestra forma de viajar solemos hacer «actividades sin organizar» nos gusta ir por libre y perdernos en las zonas donde vamos, pero hay que reconocer que, o bien porque no tienes tiempo para andar paseando por tu cuenta, o por que te da reparo o inseguridad, esas actividades no están mal.
Cuando llegamos a nuestra habitación nos quedamos francamente contentos.
Era una habitación súper amplia, con una zona donde había un sofá con una mesita, una tele que ni encendimos, y un mueble que tenía dentro una nevera, de lujo, para meter agua o bebidas. El baño estaba genial, de tamaño normal, la ducha tenía mucha presión, zona para dejar las maletas y armario. Así que deshice las mochilas y nos fuimos a comer.
En el comedor te asignan la mesa para todo el crucero, la comida es Buffet, comida internacional, yo eché de menos algún planto típico egipcio, pero no estaba mal de calidad, ensaladas variadas, varios tipos de panes, fruta y dulces de postre, más que aceptable. La bebida la pagabas aparte, así que pedimos una botella grande de agua que costaba 22,70 libras,
Comimos tranquilamente y a la hora acordada estábamos en la recepción para salir a ver el templo de Luxor.


Al finalizar la visita al Templo nos fuimos a dar una vuelta al mercadillo que vimos hacía unos días y donde el guía nos iba a llevar de excursión.

En el camino de regreso nos encontramos con un puesto de panes y dulces, y aprovechamos y compramos un plato bastante generoso por el módico precio de 1 € al cambio.
Me encantan los dulces árabes, y ni me imaginaba las muchas oportunidades que tendría a lo largo del viaje de poder comprarlos.
Unos metros más adelante vimos esta tienda de licores y compramos unas cervezas que metimos en la mochila y nos llevamos al barco para guardar en la nevera.
En teoría no se puede introducir bebidas de fuera al barco, pero si lo haces con discreción, en la mochila nadie te ve y no te dirán nada. Nosotros, aparte de las cervezas, metíamos todos los días botellas de agua, si las encontrábamos de 2 litros mejor. Nosotros viajamos con dos botellas de 750 ml reutilizables de aluminio, así que por las mañanas las rellenábamos con una botella de la nevera y listo. Y para beber en el barco, lo mismo. Evidentemente, al restaurante no las bajábamos, la comprábamos para la cena y la comida. Pero un pequeño ahorro generabas, en la calle te costaban 10 libras, la que en el barco te costaba 22,70 libras. Y sobre todo no se gasta tanto en plástico, evitas las muchas botellas pequeñas y si encuentras la opción de 2 o más litros como nosotros, menos residuos de plástico generaremos.
Regresamos al barco para cenar en el turno asignado y subimos un rato a cubierta para disfrutar de la vista de Luxor de noche y el frescor del Nilo. Nos subimos un par de esas cervezas que habíamos tenido la previsión de comprar y nos las tomamos charlando con un grupo de chicas de Coruña que habíamos conocido esa misma tarde al salir del templo e ir al mercadillo, una grata compañía durante el crucero.
DÍA 2. Mejores templos de Luxor
Ese día madrugamos un poco, con el calor las visitas empezaban muy temprano, desayunamos, la verdad es que muy bien, el buffet del desayuno estaba muy bien, cocina en vivo, te hacían los huevos a tu gusto, fiambres, panes, frutas…
Colosos de Memnon
Empezábamos las visitas. Primera parada Los colosos de Memnon, los has visto tantas veces en fotos que crees que no te van a sorprender, pero, a pesar de lo erosionados que están me encantaron, si ahora impresionan, en todo su esplendor debían resultar increíbles.

Valle de los Reyes: tumbas de Ramsés III, Ramsés IX y Merenptah
Seguimos a visitar el valle de los Reyes,


Sin palabras te dejan también, cierto es que nada comparable con la tumba de Nefertari, pero maravillosa la visita también. No visitamos la tumba de Tutankamon, era un pago aparte y al tener el listón tan alto con la de Nefertari nos lo desaconsejaron, lo dejamos para una próxima vez.
Podíamos ver 3 tumbas con nuestra entrada y, por recomendación del guía, escogimos Ramsés III, Ramsés IX y Merenptah.
Templo de Hatshepsut
De ahí fuimos al templo de Hatshepsut, el templo en honor a la Reina-Faraón, ya que fue la única mujer que reinó.

La verdad es que, visto el resto de los templos, este en su momento debió de parecer muy futurista, con tanta galería.
Templo de Karnak
Después, fuimos a Karnak, uno de mis templos favoritos de Luxor. El más grande de Luxor. Con esa avenida de que te recibe y te impresiona nada más dar los primeros pasos. Será que hacía mucho tiempo soñando con estar aquí, o que lo había visto en muchas imágenes, pero esperaba que me impresionara menos.

Dos de sus obeliscos

La parte más bonita, al menos a mí me lo parece, es la sala hipóstila, es enorme, tiene 134 columnas, lo llaman el bosque de las columnas, a mí me pareció espectacular.


Me hubiera quedado toda la mañana paseando por este templo. Paseando entre sus columnas, no dejaba de tratar de viajar al pasado ¿Os imagináis como debió de ser en su momento?
Nota mental, cuando vuelva, que volveré, ir a primera hora de la mañana y pasear con calma por entre sus columnas, sentarme a los pies de una de sus columnas y leer tranquilamente su historia para recrearme aún más
Hay una sala con un escarabajo de piedra, donde dicen que si das 7 vueltas se cumple tu deseo, y ahí que nos pusimos todos a dar vueltas. A ver qué pasa.

Volvíamos al barco, era la hora de comer y empezábamos a navegar. A lo largo de este trayecto, al atardecer tuvimos otro momento chulísimo en el crucero, el paso de la esclusa del Esna.
Hay un desnivel, por una de las pequeñas cataratas del río, y para seguir la navegación hicieron una verdadera obra de ingeniería, que verlo en directo es una pasada. El barco entra en una especie de piscina, se encierra ahí y se va llenando de agua, hasta igualar la altura de la que hay al otro lado. Te cuentan que cuando llegue te quedes al final para ir viendo cómo se va llenando la esclusa y luego te vayas a la parte delantera para ver cómo se abren las compuertas y pasa el barco.

Justo cuando estás llegando tuvimos un rato que me hizo quitarme el sombrero con el ingenio de los vendedores, con barcas se ponen al lado del barco y te chillan para llamar tu atención y tratar de venderte sus cosas, manteles, toallas, chilabas… te las tiran envueltas en plástico a cubierta, para que las veas y regateas desde la cubierta, luego si te interesa les envuelves el dinero en un plástico y se lo tiras. Las risas están aseguradas por lo simpático del momento. La verdad es que fue un espectáculo ver cómo se las ingenian para vender algo.
Esa noche atracamos en Edfú para pasar la noche y a la mañana siguiente visitar el templo
DÍA 3 Edfú, Kom Ombo y llegada a Asuán
Nos despertamos y tras el desayuno bajamos a visitar el Templo de Edfú, y aquí tuvimos otro momento en que nos empezaron a chirriar las costumbres y nuestros principios. Para ir hasta el templo tienen previstas unas calesas tiradas por caballos, dicho así hasta suena romántico, pero cuando ves el estado de estos animales te aseguro que pierde todo el romanticismo. Desde hace algún tiempo se intenta cambiar esa costumbre y poner un autobús para trasladar a los grupos de visitantes, que ocurre, los locales incendiaron varios autobuses para protestar, ese traslado en calesa es su medio de vida. La situación para las empresas que organizan estas visitas es complicada de resolver.
Pero mientras tanto, puedes, como nosotros, que ya éramos conocedores de esta circunstancia, pedir un medio alternativo, y te consiguen un traslado en un pequeño vehículo. Debemos practicar un turismo responsable, y entre otras muchas cosas, eso implica no usar los animales como en este caso.
Edfú es el segundo más antiguo de Egipto, y está muy bien conservado, sus grabados son estupendos.


La sala hipóstila tiene unas columnas impresionantes, esas salas, de casi todos los templos que visitamos, son las que más me gustaron.



Tras la visita regresamos de nuevo al barco. Pasamos el resto de la mañana en cubierta en la piscina hasta la hora de la comida. Lo mejor del crucero fueron esos ratos en cubierta mirando la orilla y las vistas desde el balcón del camarote


Llegamos al templo de Kom Ombo, este templo tiene también sus inscripciones y grabados muy bien conservados.

Durante la visita pudimos disfrutar de la puesta de sol, la verdad es que son momentos vividos que no se te olvidan, esas imágenes quedan en el recuerdo siempre. Debo confesar que tuvimos la suerte de ver unas puestas de sol desde cubierta preciosas, las orillas del Nilo son muy bonitas, y es uno de los puntos a favor del crucero. Aunque, como a nosotros, no te guste mucho viajar en plan organizado.
Esa noche llegábamos a Asuán, era la última noche que pasábamos en el barco, y era la noche temática. La gente se compraba la chilaba, y se disfrazaba. La cena también era de platos típicos. Decir que la cena la disfrutamos, aunque no dejaban de ser platos típicos un tanto occidentalizados, y debo decir que tampoco nos disfrazamos. A la cama que esto se acaba.
DÍA 4 Templo de Philae, isla Agilkia y paseo en faluca
Estábamos ya en Asuán, tras el desayuno visitaríamos el templo de Philae, que estuvo sumergido durante 70 años, hasta que se desmontó y se trasladó al lugar donde está ahora, la isla de Agilkia. Para llegar al templo utilizamos una faluca, navegamos un rato por el Nilo.


El día anterior nos ofrecieron hacer una excursión para visitar un poblado Nubio. Yo había estado leyendo de que iba esa excursión y lo que se ve etc. y me pareció primero un poco turistada, te hacían un pequeño recorrido en camello y en las casas que visitabas te dejaban acariciar y jugar con cocodrilos pequeños. Nosotros, como ya he comentado en varios momentos no practicamos actividades con animales, suelen estar en malas condiciones o drogados o atados, como los cocodrilos que les tienen el morro atado con una cinta para que no te muerdan. Los que hicieron la excursión nos confirmaron que era así.
Nosotros nos quedábamos un par de días en Asuán, estábamos alojados en una guest house en la Isla Elefantina, aquí hay gran cantidad de nubios, y nos encantó. Os lo contamos aquí, así que preferimos la alternativa de dar este pequeño paseo en faluca y ver este templo.
Llegamos y desembarcamos.

Al finalizar la visita subimos de nuevo a la faluca y nos devolvieron al barco. A nosotros nos tocaba desembarcar, nos quedábamos en Asuán un par de días, así que cogimos las mochilas y fuimos camino de nuestro hotel en Asuán. Terminó el crucero, empezaban los dos días que íbamos a pasar en Asuán.
Tras terminar el crucero debo decir que no nos arrepentimos, nos gustó mucho, disfrutamos mucho de los ratos que pasamos en el barco, que no fueron tantos como yo pensaba al principio, las 2 tardes que el barco estuvo navegando las pasamos en cubierta el tiempo pasaba volando, había café y pastelitos, yo me subía los que había comprado en el mercadillo de Luxor, y te los tomabas contemplando el paisaje de la orilla. Ver ponerse el sol mientras navegas por el Nilo es un espectáculo que te quedará en el recuerdo.
La gente con la que coincidimos eran super agradables y simpáticos/as, pasamos momentos muy agradables con ellos, y nos quedan las fotos de recuerdo.
Además, es una forma muy romántica de hacer el trayecto de Luxor a Asuán, vale que en tren lo harías en 3 horas, pero no molaría tanto. Si tienes tiempo no lo dudes.
Cierto que tiene sus inconvenientes, las visitas son en grupo, todo es más rápido, puedes leer los pros y contras aquí. Si volviéramos a viajar a Egipto, creo que lo haríamos de nuevo, pero es posible que nos planteáramos hacerlo en Faluca. Pero te animo a empezar con el crucero clásico que hicimos nosotros, y nos cuentas si has venido tan encantado como nosotros.

Hola Paty
Estoy entretenidísima leyendo tus aventuras y tengo taaaanta preguntas pues vamos en febrero y debo decir que ya estoy bajoneada pues me he contactado con agencias que dicen que casi no puedes vivir si ellos. Primero quiero preguntarte ¿compraste las entradas a los monumentos y luego llegaste en taxi? me refiero todo a parte? y lo segundo, el crucero, es posible tomarlo estando en Luxor o debes tomarlo mucho antes de viajar? ¿como lo hiciste? Gracias
Buenos días Siomara,
Que bien que vayas en febrero, te va a encantar. Las entradas a los monumentos, las compras en la taquilla al llegar a hacer la visita al sitio en cuestión, no es necesario que las compres con antelación, no te preocupes.
Con respecto al tema del crucero, nosotros lo contratamos antes, si se puede contratar antes lo desconozco, piensa que se hace a través de una agencia, va a depender siempre de la disponibilidad que haya de vacantes. Nosotros, que viajamos siempre por libre, esas cosas las contratamos siempre con una empresa, agencia, con tiempo.
Y, sí, se puede hacer sin agencias muchas cosas, no es necesario que te lleven de la mano. Va a depender siempre de como te muevas tú. Nosotros tratamos de llevar todo organizado, las rutas que queremos hacer, los lugares a visitar, etc. pero lo organizamos nosotros buscando en Google
Animate, te va a encantar
un saludo