Oporto (o Porto, como la llaman los locales) es una de esas ciudades que te van a atrapar desde el momento que llegues a ella. Sus calles adoquinadas, sus fachadas cubiertas de azulejos o los atardeceres a orillas del Duero, son algunas de las cosas que hacen que caigas rendido a sus pies, créeme, volverás …

