Las capitales europeas siempre los reservamos para fines de semana largos o para puentes, cuatro o cinco días suelen ser suficientes para tomar el pulso a la ciudad. Desde luego que en este tiempo no conoces la ciudad a fondo, pero para una primera visita suele ser más que suficiente. Berlín es una ciudad que teníamos en el tintero desde hace tiempo, y ese año decidí que pasaríamos Semana Santa viendo Berlín en 4 días.

Compré los billetes en noviembre, y el precio fue muy bueno, tuvimos que hacer una escala en Frankfurt, pero compensaba porque era corta y el precio bastante aceptable para las fechas en que viajaríamos.

Itinerario de Berlín en 4 días

Día 1

Volábamos con Lufthansa, salíamos temprano, lo que nos aseguraba tener toda la tarde en Berlín para tomar el primer contacto.

Así que ese día tocaba madrugar para empezar la aventura. Que, al menos para mí, empieza cuando paso el control de equipajes en el aeropuerto.

A la hora prevista empezamos a embarcar y salimos en hora. En el trayecto de Madrid a Frankfurt lo que más me sorprendió es que nos dieron una bebida de cortesía con unos frutos secos, una cerveza de tamaño interesante no estaba mal para el momento en que el Low cost había hecho que nos olvidáramos de esos pequeños detalles.  Eso hace que el vuelo se haga más corto. La escala fue corta, apenas una visita al servicio y un paseo hasta la puerta de embarque correspondiente.

No era la hora de comer cuando aterrizábamos en Berlín.

Aterrizamos en el antiguo aeropuerto de Tegel, un aeropuerto pequeño pero cómodo. Llevábamos los deberes hechos, y al salir ya sabíamos que teníamos que coger la línea X9 de bus hasta la estación de Jardín Zoológico durante 5 paradas, y una vez allí decidir si queríamos ir andando hasta el hotel que teníamos reservado, unos 15 minutos calculamos, o bien coger la línea 100 hasta Tiergarten que estaba enfrente de nuestro hotel.

Los ticket de bus se cogen en las máquinas de las estaciones de metro y tren, y sirven para metro, tren y bus, tenemos tres posibilidades de tickets:

  1. Bono de 4 tickets: 9€ (2.25 por viaje)
  2. Abono de 1 día: 7€ (Con 4 viajes diarios ya renta)
  3. Billete sencillo: 2.80€ (sólo interesa si vas a hacer un viaje de + de 3 paradas)

Hay que destacar que Berlín es grande, y las distancias que parecen abarcables caminando se pueden hacer largas.

Finalmente decidimos hacer el trayecto final caminando y así nos íbamos familiarizando con la ciudad.

Camino del hotel pasamos por la torre de una iglesia que estaba medio derruida, en ese momento no nos llamó especialmente la atención, más adelante nos enteraríamos de la historia de la iglesia y su torre.

El hotel que habíamos elegido por precio y situación fue el hotel Premier Inn Berlin City Centre Hotel, la situación estaba bien, sin estar en el centro tampoco estaba lejos, y el precio era más asequible que si estabas en el centro. Habitación cómoda y con hervidor, cosa que me encanta, soy una fanática de ese primer café nada más levantarme, así que tener un hervidor en la habitación me parece de lo más.

Tras dejar las mochilas y hacernos un café, no íbamos a comer aun, habíamos comido unos bocatas en el avión, salimos a la calle.

Tras pasar varias tardes organizando el viaje, visitando distintas webs y blogs de las cosas mas importantes que no deberíamos perdernos teníamos una lista bastante completa, y de ella sabíamos lo que no deberíamos dejar de ver:

Decidimos ir caminando hasta la Puerta de Brandeburgo, nuestra primera parada.

Lo curioso cuando vas llegando a la puerta de Brandeburgo estás viendo la perspectiva de salida, ya que es una de las 18 puertas de acceso a la ciudad que había en Berlín, la única que sigue en pie. Fijaros en la perspectiva antes de haceros la foto. Mira la nuestra, de espaldas.

Tras recrearnos con el tamaño y recordar lo que leímos en casa de la historia de este monumento símbolo de Berlín y de la reunificación alemana, pusimos rumbo al parlamento, para sacar las entradas para el día siguiente y realizar la visita al Reichstag y famosa cúpula de cristal, estaba a unos 5 minutos caminando.

Hay que decir que la entrada se puede reservar online, aquí pero nosotros nos despistamos. Al llegar nos encontramos con que para el día siguiente no había entradas y nos pasaron al siguiente, menos mal que decidimos ir esa tarde, de haber esperado al día siguiente nos hubiéramos perdido una de las mejores visitas que hacer en Berlín. Ya con nuestra entrada y garantizada la visita pusimos rumbo a la Puerta de nuevo, íbamos a visitar el Holocaust-Mahnmal, Monumento al Holocausto, que estaba a menos de 10 minutos caminando. Tras verlo seguimos por la misma ruta hasta Potsdamer Platz,  curiosamente estábamos siguiendo el trazado del muro, por lo que de vez en cuando veíamos en el suelo unas plaquitas que nos lo indicaban.

Al llegar a la Potsdamer Platz pudimos ver unos restos del muro que conservan ahí y decidimos seguir moviéndonos hasta CheckPoint Charlie.  Realmente es curioso ver a fecha de hoy este punto emblemático que marcaba el cambio de una parte de una Alemania a otra muy distinta.

Como ya empezábamos a estar cansados, habíamos madrugado mucho, y teníamos hambre decidimos ir a cenar.

Desde el punto donde estábamos, subiendo por Friedrichstraße nos cruzamos con el restaurante Maximilian`s ya habíamos leído antes de salir que era uno de los recomendados, y no nos defraudó.

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Para regresar al hotel decidimos coger el metro, la línea U2 de metro, justo en Stadtmitte, al lado del Maximilian´s nos dejó a unos minutos del hotel.

Había finalizado nuestra primera tarde en Berlín y teníamos la sensación de que nos había cundido mucho. Berlín nos estaba gustando mucho.

Dia 2

Empezamos el día madrugando, en nosotros es una máxima. Me desperté temprano y me preparé el primer café del día con el set de café que teníamos en la habitación, más tarde desayunaríamos en el hotel, que esta vez el hotel reservado tenía un buen precio por la habitación con desayuno, lo que nos iba a evitar la para da para comer, con un picoteo ligero en un puesto callejero mataríamos el hambre.

Este segundo día teníamos que aprovechar la mañana al máximo, ya que por la tarde teníamos el free tour reservado.

Los Free Tour son tours que se realizan a pie, ya ves en la web el itinerario y la temática. Son una muy buena forma de conocer por zonas la ciudad, especialmente cuando se tiene poco tiempo, como es el caso de esta visita a Berlín. Estos tours son gratuitos, estando sujetos a el pago voluntario de la cantidad que estimes oportuna según tu valoración personal del tour realizado. Pensemos que las personas que realizan estas visitas pertenecen a una empresa, generalmente sin ánimo de lucro, que les cobra un porcentaje de lo recaudado, es para mantener la estructura, web etc. donde los localizamos, y el guía que nos ha acompañado también merece un pago por sus servicios. Así que valoremos todo y demos nuestra “propina/pago”.

La primera visita que íbamos a hacer es la Columna de la Victoria. Fuimos en autobús, y llegamos enseguida. Se puede subir por 3 €, no había nadie todavía, así que la visita se hizo muy agradable y la subida muy cómoda, si subida, porque hay que subir andando por una escalera de caracol, 285 escalones, pero la increíble vista panorámica de la ciudad que tienes desde arriba merece la pena.  Desde arriba podemos ver una gran parte del Tiergarten y la Avenida 17 de Junio, que lleva a la Puerta de Brandemburgo, nosotros bajamos caminando, recorriendo la avenida hasta la Puerta de Brandemburgo. Si hacéis este camino veréis la puerta de frente, por que entramos en la ciudad, provechad y hacer la foto de frente. Nosotros seguimos hasta el Edificio de la Nueva Guardia,  entramos a la sala, lo único que hay dentro es la “Pietá de Kollwitz” que ya impresiona por lo solitaria que está y lo que representa, imagino que ver esa imagen un día de invierno nevando y ver como cae la nieve por la apertura del techo debe impresionar bastante más.

De ahí bajamos a la BebelPlatz, creo que la plaza más bonita de Berlín y justo entre la ópera y la biblioteca, en el centro de la plaza encontramos el monumento a los libros quemados por los nazis. Es un hueco grande en el suelo que está cubierto por un cristal, dentro hay unas estanterías representado una librería o biblioteca. Es fácil de encontrar, depende de la hora habrá un grupo alrededor del cristal. Si se visita por la noche se verá mejor, ya que por el día la claridad no te deja verlo bien.

Seguimos hasta Gendarmenmarkt,  es también una plaza muy chula, en ella tienes tres edificios que hay que ver, dos iglesias La iglesia francesa, Französischer Dom y  La iglesia Alemana, Deutscher Dom, y  Konzerthaus Berlin, un auditorio.

Después de recorrer la plaza durante un buen rato nos fuimos al rio Spree, directos al puente de Santa Gertrudis, GertaudenBrücke, para seguir subiendo rio arriba y ver una serie de puentes que estaban curiosos.

berlin en cuatro dias

Llegamos a la Berliner Dom, y tras la visita ya teníamos hambre decidimos ir  a comer a Curry 61, estaba a unos 12 minutos andando, pero había que ir a probar las famosas Currywurst.

Al finalizar la comida nos pusimos en camino al punto de encuentro del Free tour que teníamos reservado, esa tarde íbamos a hacer el free tour Tercer Reich y barrio judío. Partiendo de Hackescher Markt fuimos recorriendo varias zonas del barrio judío, aunque en Berlín no hay ni hubo en su momento un barrio judío, ya que la población judía era grande y gran parte acomodada, que vivián repartidos en toda la ciudad, no en un barrio o gueto. Visitamos la Nueva sinagoga de Berlin,  destruida la Noche de los cristales rotos, recorrimos calles donde pudimos ver las piedras del tropiezo, Stolpersteine, a lo largo del recorrido fuimos haciendo distintas paradas, recorrimos Hackesche Hofe, fuimos escuchando la historia de los edificios, de su destrucción hasta llegar al Antiguo Cementerio judío, Hamburger Straße, donde finalizó el tour.

Al finalizar nos quedamos por la zona dando una vuelta hasta que decidimos tomar el camino que nos llevaría donde pensábamos cenar esa noche, queríamos ir a probar las hamburguesas del Burgermeister Schlesisches Tor, un Kiosco donde van turistas y Berlineses por igual, la cola daba fe de ello. Mientras yo hacía cola para comprar las hamburguesas, Luismi fue a una tiendecita al lado a comprar unas cervezas para acompañar la Hamburguesa, y en el parque que había al lado junto con unas chicas gallegas con las que coincidimos en la cola, dimos cuenta de la hamburguesa y la cerveza.

Era hora de regresar al Hotel, el día había sido largo y el día siguiente también iba a ser intenso.

Dia 3

Hoy madrugamos bastante, tras el desayuno, que teníamos incluido en el hotel, pusimos rumbo al parlamento. Teníamos la visita a primera hora de la mañana, y mereció la pena madrugar por que subimos a la cúpula sin casi gente y la visitamos con toda la tranquilidad del mundo. Es una visita obligatoria. Nosotros subimos por la mañana, pero también se puede subir por la noche. 

Tras la visita a la cúpula nos fuimos a AdmiralPalast, en Friedrichstrase 101, donde empezaría nuestro primer free tour de hoy, Muro de Berlín y guerra fría. El recorrido iniciaba en El palacio de las lágrimas,  era la frontera entre las dos Alemanias, la estación fantasma, Memorial de Bernauer Strasse, ventana del recuerdo….  Nos resultó sumamente interesante este free tour, nos contaron muchas cosas y anécdotas sobre la construcción del muro, pasamos por muchos puntos que iban bordeando lo que fue situación del muro, pasamos y visitamos la Iglesia de la Reconciliación,  al finalizar el tour nos fuimos dando un paseo hasta Alexanderplatz, donde vimos la Fuente de la amistad y el Reloj de las horas del mundo, para comer algo y luego acercarnos a la isla de los museos. Allí visitamos el Museo de Pergamo,

Tras la visita a la isla y el museo decidimos ir a visitar la East Side Gallery, allí vimos entre otros el famoso grafiti del beso.

y para finalizar el día nos fuimos a cenar y a dormir que el día había sido largo.

Dia 4

Hoy es nuestro último día, así que madrugamos para aprovecharlo a tope. Teníamos la mañana libre antes de coger nuestro vuelo así que la dedicamos a realizar una visita a un Mercado de pulgas fuimos al mercado que está en la Mauerpark. Trasteamos entre los puestos hasta que decidimos ir a comer algo, encontramos una plaza con una serie de puestos de salchichas y otros platos típicos alemanes, decidimos comer ahí unas salchichas con la última cerveza hasta que se acercó la hora de ir al aeropuerto.

Y regreso a casa.

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Sensaciones del viaje

Berlín nos ha gustado, yo diría que mucho. Es una ciudad grande, pero cómoda. Tiene un buen transporte público, tanto el metro como el autobús son puntuales, eficientes, limpios, fáciles de utilizar y seguros.

Durante los días que estuvimos en Berlín nos sentimos muy seguros paseando por sus calles de día y de noche al regresar al hotel, que ya no estaba tan en el centro. He de decir que nos transmitió la sensación de ciudad segura.

Nosotros estuvimos solo 4 días, los mínimos para tomarle el pulso, cogerle gusto y volver a casa con el pensamiento de que vas a regresar con más tiempo para conocer más a fondo la ciudad y sus alrededores, algo que se nos quedó en el tintero hacer varias excursiones a los alrededores, como Potsdam, el campo de concentración Sachsenhausen, etc.

La visita a Sachsenhausen, el campo de concentración de Berlín no la hicimos a conciencia. Hacía apenas dos años que habíamos estado en Cracovia y visitamos Auschwitz, como teníamos poco tiempo, decidimos dejarlo para una segunda visita, pero es una visita de las que considero imperdibles en Berlín.

Los free tours que hicimos nos ayudaron a entender un poco más la historia de la ciudad, historia que no está tan lejana.

De hecho recomendamos siempre que en la ciudad ofrezcan Free Tours hacerlo, permite tener un primer contacto con la ciudad que vamos a visitar. Tras el Free Tour vas a revisitar los sitios con más calma y con otra visión.

En el caso de Berlín, nosotros hicimos 4 Free Tous, a cuál más interesante. Nos ayudó a comprender un poco mejor hechos históricos que no quedan tan lejanos. Solo recordar que la caída del muro de Berlín fue hace apenas 30 años.

Descubrimos que Berlín es una ciudad casi completamente reconstruida, tras la segunda guerra mundial prácticamente todo se reconstruyó. Excepto algunos edificios.

Como es el caso de la iglesia que vimos el primer día, por la cual pasamos varias veces al regresar o volver al hotel, con la torre casi completamente destruida, la iglesia aGedänchteniskirche, iglesia del recuerdo. Fue destruida durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, y se ha conservado en este estado como memorial, se declaró monumento protegido para el recuerdo de lo que no debe volver a pasar.

Un dato curioso de Berlín es que no está mal visto tomarte una cerveza mientras vas por la calle, y en lugar de tirar la botella en una papelera, puedes dejarlo en el suelo al lado de la misma, pues la gente con pocos recursos o sin hogar se dedican a recogerlas para canjearlo en el supermercado.

Nos enteramos que a los Berlineses no les gusta hablar del pasado reciente, pero reconocen que no hay que olvidar lo que sucedió para que no se repita.

Fueron muchas las cosas que se quedaron por hacer en Berlín, pero lo poco que nos dio tiempo de hacer nos dio una idea de la ciudad. Nos sorprendió ver que la gente bebiendo cerveza por la calle, compran la botella en las tiendas y la van bebiendo sin problema. En los parques se juntaban los grupos de amigos, a tomar una cerveza y charlar.

Hasta aquí mi diario sobre visitar Berlín en 4 días. Cuando visites Berlín, no te olvides de comentarme que te ha parecido y ayudar a otros viajeros con su viaje a Berlín😉. Ah y si se te ocurren más cosas que hacer en Berlín en 4 días no dudéis en dejar un comentario.

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