Oporto (o Porto, como la llaman los locales) es una de esas ciudades que te van a atrapar desde el momento que llegues a ella. Sus calles adoquinadas, sus fachadas cubiertas de azulejos o los atardeceres a orillas del Duero, son algunas de las cosas que hacen que caigas rendido a sus pies, créeme, volverás enamorado de esta ciudad, de su vino de Oporto, de sus boulinhos de bacalao y su repostería, especialmente os pastéis de nata.
Un poco de historia
Situada en el norte de Portugal, es la segunda ciudad más grande del país y una de las más antiguas de Europa, con más de 2.000 años de historia. Su historia se remonta a la época romana, y desde entonces ha sido testigo de conquistas, intercambios comerciales y mucha vida marinera. Oporto ha sido un importante puerto comercial. Su casco antiguo, la Ribera, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, conserva ese aire decadente y auténtico que hace que cada rincón cuente una historia y enamora precisamente por ese ambiente bohemio y acogedor que se respira en él.
Oporto es una ciudad pequeña y muy abarcable en 48 horas, no olvides llevar buen calzado y ganas de callejear, te voy a dejar una ruta tranquila para que veas, y disfrutes la ciudad, y que cuando te tengas que ir, tengas ya ganas de regresar, empezamos:
Visitar Oporto
Como ya he comentado, Oporto es una ciudad pequeña y fácil de recorrer caminando, así que ni nos planteamos el transporte público, empezamos paseando por sus calles, recreándonos en todo lo que nos encontrábamos a nuestro paso, gente paseando, y esta paloma desayunando en las terrazas,

las calles con las fachadas de cerámica azul tan de Oporto, te van a sorprender al girar muchas esquinas.


Cuando os encontréis con este Mc Donald`s no dejeis de entrar, es una chulada de edificio,

Estación de Sao Bento

Nuestra primera parada fue en la Estación de São Bento, que no solo es un nudo de transporte, sino una joya arquitectónica de la ciudad. En su vestíbulo encontrarás más de 20.000 azulejos que narran escenas históricas y rurales de Portugal.
Un lugar donde el tiempo se detiene un rato.

Capela das almas
Muy cerca de Estación de São Bento, te vas a encontrar a Capela das Almas, en la Rúa de Santa Catarina, deslumbra con sus más de 15.000 azulejos azules que narran escenas de la vida de San Francisco de Asís y Santa Catarina. Es otro de los templos más fotogénicos de Oporto y otro de los imprescindibles.

Sé de Oporto
Seguimos nuestro paseo y a pocos minutos nos tropezamos con la Sé de Oporto, Catedral de Oporto. Subimos un poco, ya que está en una de las colinas más altas.

Desde su explanada ya puedes disfrutar de una de las mejores vistas del casco antiguo. La entrada al claustro, con sus paredes cubiertas de azulejos, también merece la pena.
Y de ahí vamos bajando tranquilamente hasta llegar a la Ribera, el barrio más pintoresco de Oporto, el bullicio de las terrazas junto al río y las vistas desde el puente, hacen una visita imprescindible.
En la Ribeira encontrarás muchas opciones, pero si prefieres algo menos turístico, cruza un par de calles hacia zonas como Rúa das Flores o Rúa Mouzinho da Silveira, donde hay pequeños locales con comida casera.

Librería Lello
La Librería Lello es también uno de los lugares más famosos de la ciudad.

Su impresionante escalera de madera, su vidriera del techo y sus detalles neogóticos la han convertido en una de las librerías más bellas del mundo. Se dice que inspiró a J.K. Rowling durante su estancia en Oporto.

Entrar en la Librería Lello es como entrar en un cuento, pero tienes que ir con un poco de planificación, debes ir temprano, es una visita muy popular, y suele llenarse de gente enseguida. Te explico lo que debes hacer:
Compra anticipada de entrada Librería Lello
- Hay dos tipos:
- Entrada normal (alrededor de 8 €) → te descuentan ese importe si compras un libro dentro.
- Entrada premium → incluye un libro de la editorial Lello de tu elección. Fue la compramos nosotros, compras un libro y te descuentan el importe de la entrada del coste. Me compré el Principito, un bonito recuerdo cada vez que lo veo.
Reserva con hora
- Tienes que elegir un tramo horario al comprarla. No llegues tarde porque son bastante estrictos con el acceso. Abre todos los días, normalmente de 9:00 a 19:30 (puede variar en festivos).
Iglesia del Carmen
Muy cerca de la Librería Lello, vas a encontrar la Iglesia del Carmen, la vas a reconocer por su fachada lateral, está cubierta por un espectacular mural de azulejos azules.

Iglesia de los Carmelitas
Justo al lado, la Iglesia de los Carmelitas, y entre las dos, ¡la casa más estrecha de la ciudad! Solo mide poco más de un metro de ancho.
Torre de los clérigos

Otro de los símbolos de la ciudad, si aún te quedan ganas y fuerzas, sube sus 240 escalones para disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de Oporto.
Tarde de cata de vinos
Aprovechando que estamos en el puente de la Ribera, podemos pasar Puente de Luis I, una obra de ingeniería diseñada por un discípulo de Eiffel. y conocer la Vila Nova de Gaia, que es la otra orilla de Oporto y donde vas a encontrar la gran mayoría de las bodegas de vino de Oporto que hay en la ciudad, y visitar algunas de las más emblemáticas como Sandeman, Cálem, Graham’s o Ferreira. Te recomiendo reservar una visita guiada con cata incluida: además de aprender sobre el proceso de elaboración, podrás probar diferentes variedades del famoso vino de Oporto, desde el blanco hasta el añejo Tawny.
(Y si te interesa el tema, ya escribimos una entrada completa sobre nuestra experiencia de cata de vinos en Oporto, 🍷 Cata de vino en Oporto: Nuestra experiencia ).
Después de la cata, tómate un rato para pasear tranquilamente por la orilla del río. Siéntate a ver cómo cae el sol sobre las fachadas de la Ribeira: es uno de los atardeceres más bonitos de Europa.
Comer en Oporto
Para comer vas a tener varias opciones, Gaia, la zona de La Ribera, que para mí es la zona más localn y por la noche se llena de vida con música callejera, terrazas llenas y luces reflejadas en el agua.

Tampoco puedes dejar de probar sus empanadillas y los famosos Boulinhos de bacalao, para mí un top 10 de los imprescindibles. Son similares a las croquetas de bacalao, pero se hace con una pasta de patata, deliciosos, creedme.
Para comer/cenar, te recomiendo una francesinha, el plato más icónico de la ciudad: un sándwich relleno de carne y embutidos, cubierto con queso fundido y bañado en una salsa caliente con un punto picante. ¡Una bomba calórica, pero deliciosa!

Esa fue nuestra visita bastante breve, tenemos pendiente otra con un poco más de calma para conocer más a fondo esta preciosa ciudad y seguir degustando su fabulosa gastronomía, pero para una primera toma de contacto, no estuvo nada mal.
Te dejo algunas ideas de actividades para realizar
¿Qué me dices, te animas a visitar Oporto?
