Ya lo dicen Los del Río, Sevilla tiene un color especial, y hay que reconocer que es cierto. La luz de Sevilla hace que sus calles y plazas tengan un color especial, y un calor también especial la mayor parte del año.
Aunque parezca mentira, es cierto, hasta ahora no habíamos visitado esta ciudad, que, a pesar de estar en la lista de pendientes, nunca encontramos el momento, o por la época, que si hace ya calor, que si ahora hay muchos eventos y los hoteles están carísimos etc. etc. Hasta que llegaron AC/DC y decidieron actuar en esta maravillosa ciudad y darnos la excusa perfecta para no tener excusas. Así que el sábado del concierto allí que nos fuimos.
Salimos a las 5 de la mañana para aprovechar el día y poder conocer algo de la ciudad, y al llegar y empezar nuestro recorrido, debo decir que me fue enamorando a cada paso que daba, cada esquina que girábamos nos descubría algo que nos impresionaba. Pasear por el barrio de Triana es una auténtica chulada, y ya cuando llegas a la plaza donde te tropiezas con la catedral, te dejan sin palabras. Nosotros tenemos otra visita pendiente, para disfrutarla un poco más, pasearla con calma y ver todo lo que nos ha quedado en la lista por falta de tiempo.

Como he comentado antes, fuimos el primer fin de semana de junio, y las temperaturas ya eran altas, en Sevilla el verano creo que ya empieza a mediados de mayo, qué calor pasamos.
La mejor época para ir a Sevilla es la primavera y el otoño, yo diría que desde octubre hasta mayo, entre esos meses los 40º son lo más bajo. Ten en cuenta que tiene muchas festividades marcadas, Semana Santa y la Feria de Abril, al estar la ciudad abarrotada de gente, los hoteles están carísimos.
¿Qué vimos?
La Giralda
La Giralda es una torre de más de 100 metros de alto, es el campanario de la catedral y antiguo alminar de la mezquita. Nosotros no pudimos subir por falta de previsión y no reservar online con tiempo. Para que no te pase lo mismo, puedes reservar aquí. Échale un vistazo.
La subida por el interior se realiza por unas rampas que utilizaba el sultán para subir montado a caballo y una vez arriba tendrás unas fantásticas vistas de toda la ciudad, además de estar cerca del Giraldillo, la escultura que corona la torre y simboliza la victoria cristiana ante los árabes.

La catedral

La Catedral de Santa María, es otro de los imprescindibles, recuerda que la entrada para la Giralda es combinada para visitar también la Catedral. Es una de las iglesias más importantes de España, y la más grande de España, y al parecer, también de la iglesia gótica más grande del mundo, y la tercera más grande del mundo, detrás del Vaticano de Roma y de St Paul de Londres.
Real Alcázar de Sevilla

Otro de los imprescindibles que visitar, aquí si tuvimos la precaución de sacar la entrada, y mereció la pena con creces, puedes sacar a entrada aquí.
Vas a encontrar este increíble palacio a pocos metros de La Catedral. Para la visita reserva al menos 2 horas, y si eres de los que te recreas en cada esquina, algo más.


Este antiguo palacio amurallado, Patrimonio de la Humanidad, fue construido por los árabes a partir del año 913 y ampliado por califas y reyes durante siglos, por lo que se mezclan de forma bastante lograda diferentes estilos arquitectónicos como el mudéjar, el barroco, el clásico y el renacentista.
También hay que destacar el patio y los jardines, donde poner el broche final a la visita.
Por cierto, si eres fan de Juego de Tronos, recordarás que este lugar era Dorne, hogar de la Casa Martell en Poniente, en las temporadas 5 y 6.
Y si era la residencia de la Casa Martell en la ficción, en la realidad es la residencia oficial de los reyes de España. Todo un lujo tomarse el primer café de la mañana en unos de sus patios o en sus jardines.


Puerta del León

La puerta del León es por donde vas a entrar al Alcázar de Sevilla, se conoce también como la Montería, ya que era por aquí por donde el Rey salía cuando iba de montería
Torre del Oro
En el margen izquierdo del Guadalquivir nos encontramos con otro de los iconos de la ciudad, La Torre del Oro, construida por los árabes en 1220, era una torre defensiva de la muralla de la ciudad. Tiene 36 metros de altura, y estaba unida a la Torre de Plata, formando una parte de defensa de la ciudad.
Se usó también como prisión de nobles o almacén de pólvora, hoy es un pequeño museo marítimo.
Una curiosidad: durante la expo de 1992, se hermanó esta torre con la de Belém de Lisboa.
El tema del nombre, no es porque esté revestida de oro, ni nada parecido, más quisiéramos. El nombre es porque antaño estaba cubierta de azulejos dorados, al reflejar la luz sobre los azulejos se producía el reflejo dorado sobre el río.

Las Setas de Sevilla.
También conocidas como las Setas de la Encarnación, aunque su nombre real es Metropol Parasol. ¿Y narices es esto? Es una construcción que está revestida de polémica, el nombre de Setas, es por la similitud de la construcción con las setas, y la controversia bien por el estilo, que sin ser feo es bastante peculiar y, según los sevillanos, rompe la estética de la ciudad. Controversia aparte, es la estructura de madera más grande del mundo, cierto es que choca con la plaza y los edificios que lo rodea.

Lo cierto es que es un mirador desde donde contemplar la ciudad, los niños no pagan y el coste son 5€, y puedes disfrutar también del Antiquiarium de las Setas, un Museo con restos arqueológicos de la época Romana.
Plaza de España

Y si el Alcázar nos traslada a Juego de Tronos, cuando entramos a la Plaza de España nos metemos en la famosa Star Wars, ya que fue escenario del planeta Naboo en el episodio I de la saga.
La Plaza de España, obra del gran arquitecto sevillano Aníbal González, hace honor a su fama, es preciosa, enorme, y muy agradable recorrerla, aunque sea bajo un sol de justicia.
La representación de todas las provincias de España en bancos de cerámica recorriendo toda la plaza, es porque en 1929 fue el edificio principal de la Exposición Iberoamericana.
¿En cuál te vas a hacer la foto?

Calle Sierpes
Es una de las calles comerciales de Sevilla, aparte de ver los escaparates de marcas caras, también te vas a recrear con comercios tradicionales y alguna pastelería que te hará salivar. Es peatonal, lo que hace le paseo súper agradable, y es una calle con algunas fachadas preciosas. Como la de esta sombrerería.

Ha sido una visita muy corta, apenas nos ha dado tiempo a tomarle el pulso a una ciudad que nos ha encantado y a la que regresaremos. Como dije al principio, AC/DC fue el motivo de esta escapada, con la excusa del concierto pudimos hacer una primera visita a la ciudad. No sé si AC/DC volverá a Sevilla, pero nosotros seguro, ¿y tú? Si conoces Sevilla, seguro que hay muchísimos sitios que echas de menos, cuando volvamos con más calma los añado, prometido.
Y al caer la tarde partimos a La Cartuja, teníamos una cita, nos esperaban AC/DC


