El crucero por la Bahía de Halong se perfilaba como una etapa ineludible de nuestro viaje. Aunque siempre hay opiniones divididas sobre esta actividad, con defensores y detractores, nosotros queríamos vivirlo en primera persona. Entre comentarios que tildan la experiencia como una simple turistada y advertencias sobre la masificación, decidimos forjar nuestra propia percepción.

En este artículo, compartiré nuestra experiencia, desde la selección del barco hasta las dos noches que pasamos en alta mar. Así, si estás planeando tu viaje a Vietnam, tendrás una visión más completa de lo que implica esta fascinante travesía.

Lo primero a considerar es entender en qué consiste esta actividad y si se alinea con tus preferencias. Básicamente, te ofrecen un crucero de una o dos noches explorando la majestuosa Bahía. Incluye alojamiento en camarote con pensión completa (sin bebidas) y diversas actividades para mantener entretenidos a los pasajeros. En mi caso, anhelaba tener una tarde para deleitarme con la travesía del barco por este asombroso lugar, disfrutar de la terraza del camarote, contemplar las vistas y respirar la tranquilidad que lo envuelve.

Es innegable que no es una actividad económica, considerando el estándar de precios del país. En nuestro caso, desembolsamos 590 € por pareja para un crucero de dos noches en un camarote con una cama sorprendentemente espaciosa, un cuarto de baño que ya lo querría en mi casa, la facilidad de poder prepararte un café, aunque sea instantáneo, al despertar por la mañana y ver en la terraza el amanecer. A primera vista, el precio puede parecer elevado, pero una vez a bordo, te das cuenta de que este «capricho» bien merece la inversión. Acompáñame mientras te cuento cómo vivimos esos tres días, con sus dos noches, y todo lo que experimentamos en este inolvidable crucero por la Bahía de Halong. ¡Zarpemos juntos hacia esta emocionante travesía!

Día a día en el crucero

Día 12, Crucero por la Bahía de Halong

Amanecimos esa mañana en Hanoi, temprano, ya que nos iban a recoger, tal y como está estructurado en el planning del crucero, a las 10:00 de la mañana para llevarnos al puerto y embarcar en el barco donde nos esperaban tres días con sus dos noches navegando y disfrutando de actividades a bordo.

Una de las cosas que me sigue sorprendiendo en los países del Sudeste asiático es el nivel de comodidad que tienes a veces, nada más ver el asiento que tenía la minivan que nos recogió. Y no penséis que la elección que hicimos del barco era de lujo, era de gama media.

Mirad la butaca que teníamos, vamos que en este minibús o minivan, como la queráis llamar, me podían llevar al fin del mundo.

Ah, y tu botella de agua de cortesía.

Hicimos una parada a mitad de trayecto, que duró unas dos horas, que se pasaron volando, Aprovechamos cada momento, parte de él dedicado a juegos improvisados con las butacas, descubriendo un nivel de comodidad que superó nuestras expectativas. La sorpresa mayor fue descubrir que incluso ofrecían masajes por zonas, garantizando que, aunque pasáramos 12 horas en ruta, no íbamos a enfrentar problemas circulatorios gracias a esos masajitos en las pantorrillas, vamos ni el mejor drenaje linfático.

Creo que ya comenté anteriormente en alguna entrada que los viajes al Sudeste Asiático tienen muchas direrencias y detalles, como que en todos los Hoteles, como en el barco, te reciban con toallas frías y un té o zumo de cortesía.

Cuando llegamos al puerto, nos llevaron directamente a las oficinas de la compañía que habíamos contratado para realizar el pago. Lo contratamos en Booking, y el pago se realizaba al embarque, os dejo el enlace aquí desde el momento en que reservas, una persona te va enviando mails para informarte de como se va a desarrollar los traslados, etc. Y contestan todas tus dudas. Para nosotros totalmente recomendable.

Una vez realizado el pago nos acercaron al barco grande con este más pequeño, empezaba la aventura

En las comidas en el crucero no estaban incluidas las bebidas, que tiene precios más elevados que en la calle, pero no son precios desmedidos, y si tienes agua de cortesía. Comentar que no eran botellas, era un depósito y te servías en el vaso, nosotros la bebimos y no tuvimos ningún problema, ni nadie nos comentó nada de que le sentara algo mal.

Al llegar nos indicaron que pasáramos al comedor, donde nos esperaba para comer un menú degustación, que estaba riquísimo.

La gastronomía en Vietnam merece un capítulo aparte, es otro viaje dentro del viaje.

Cada ciudad tiene sus especialidades, y no hay que dejar de probarlas, suelen ser deliciosas a la par que sorprendentes.

Esa tarde podíamos elegir entre descansar, recrearte con las vistas, hacer kayak, disfrutar del jacuzzi, vamos que no te ibas a aburrir.

Al caer la tarde en cubierta tenías una pequeña merienda, con té y zumo de cortesía, y se hacían demostraciones de cocina, podías aprender a hacer rollitos vietnamitas y alguna cosilla sencilla.

El primer día se pasó volando, muy entretenidos y tras la cena, aunque había actividades decidimos retirarnos a dormir.

Día 13

Una de las cosas más bonitas que pude disfrutar en este corto crucero por la Bahía de Halong fueron los amaneceres

Poder disfrutar de un café, aunque sea instantáneo en la terraza de tu habitación, viendo clarear el día me pareció de esos pequeños, o grandes momentos, que no tienen precio.

Las vistas, incomparables, ya que hay pocos lugares en el planeta que se le parezcan, son para disfrutar y grabar en la retina.

Realmente fue poco tiempo, pero muy agradable e inolvidable.

Empezaba un nuevo día con el desayuno, con todo lo que puedas querer, desde el Pho hasta las tostadas europeas, todo lo que quieras.

Tras el desayuno salimos en el barco pequeño para visitar una isla donde había un pequeño pueblo y nos contaron como era la vida diaria, cultivos, etc., y regreso al barco para seguir la navegación y degustar un pequeño almuerzo, como veis no se pasaba hambre.

Tras el almuerzo hicimos otra vez Kayak

Y una de las mejores partes del crucero, nos pararon en una zona que no había nadie, para lanzarnos al agua y nadar hasta esta pequeña cala, una experiencia de lo más.

El regreso al barco fue un rato para conversar con el resto de los pasajeros, que éramos pocos, un grupo de enfermeros de Madrid, la mar de simpáticos y unos chicos de Holanda con los que compartimos ratos de charla, la mar de agradable.

Leí mucho antes de decidirme a hacer este crucero, me tenía un poco ajustada los comentarios sobre que estaba saturada la bahía, pero como podéis ver en las fotos no tuvimos ese problema. Cierto que de vez en cuando veíamos otros barcos, pero lo subientemente lejos para que no te molestasen, y al llegar la noche el barco fondeaba en una zona donde no había cerca otros barcos.

El segundo día se nos acababa, disfrutamos de otra puesta de sol espléndida, y tocaba dormir para disfrutar el último día, que aunque ese día ya tocaba desembarcar, nos tenían preparada una última actividad.

Día 14

Despertamos el último día y tras el desayuno nos llevaron en barco a una zona para coger unas lanchas y visitar unas cuevas

El paseo en barca era para recorrer la bahía y pasar por pequeñas cuevas que fueron una chulada, no subo ninguna foto porque con la poca luz que había no salió ninguna bien.

Si os puedo presentar al barquero que nos llevó u nos amenizó el paseo con sus chascarrillos y canciones típicas. Y con sus bandazos a la barca, pensamos que más de una vez nos íbamos al agua

Al finalizar la excursión/actividad regresamos al barco grande. Ya estaban los equipajes en la recepción, teníamos listo un almuerzo, recordad que hambre no vais a pasar, y al finalizar el almuerzo tiempo para un café y despedirnos del barco.

Nos llevaron a tierra y de nuevo a Hanoi.

De esta experiencia nos llevamos muchos recuerdos y sensaciones. Esos atardeceres en cubierta, disfrutando de la puesta de sol mientras grabamos las imágenes en nuestra retina para no olvidar lo que teníamos el privilegio de disfrutar. Esos amaneceres, ese baño en la Bahía, lanzándonos desde el barco y muchas vivencias que se concentraron esos 3 días.

El crucero por la Bahía de Halong, si bien puede considerarse un capricho sustituible por un paseo de unas horas por la zona, yo recomiendo hacerlo, sustituid otras cosas para poder hacerlo, en nuestra humilde opinión, merece la pena con creces.

A la llegada a Hanoi aprovechamos que era nuestra última tarde para hacer las últimas compras y tomarnos, como no, el último café de huevo del viaje.

Al día siguiente salíamos temprano, y aún nos quedaba una última parada para disfrutar, teníamos un Stop Over, escala larga, en Doha, 18 horas que pensábamos disfrutar.

Sigue con nosotros y te lo cuento en la siguiente entrada Stop Over en Doha, Que podemos hacer?

Si te ha gustado todo lo que te he contado de nuestra experiencia en el crucero de la Bahía de Halong, puntúa con estrellas.

Y si quieres comentarme algo, o preguntar cualquier cosa, no dudes en hacerlo en comentarios.

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