Día 10, Nos vamos a Hue
Hoy nos tenemos que despedir de Hoi An, y de sus farolillos, y nos vamos a Hue, la ciudad de las tumbas imperiales y de una Ciudadela que no tiene mucho que envidiar a la Ciudad Prohibida de Pekín.
Hue, que antiguamente se llamaba Thah Hoa, que significa Paz, está en el centro del país. Esta ciudad tiene más importancia histórica que la actual, tiene aeropuerto, así que la conexione es genial, también por su cercanía a Hoi An, 127 km o Ninh Bing 580 km, puedes llegar en avión, en Mini Van o en Sleeper Bus.
Cuando empecé a leer y a preparar el itinerario del viaje, tuve claro que esta ciudad, junto con Hui An eran un imprescindible. Y ahora que he visitado ambas te digo que sí, son imperdibles, por la historia que tienen, por su belleza, por su encanto que lo respiras en cada rincón. Cuando llegues a Hue vas a ver una ciudad moderna, a nosotros lo poco que vimos nos gustó mucho, pero lo que te va a traer a Hue, aparte de su gastronomía, que es de lo mejor del país, por algo fue la capital del Imperio y la capital del país hasta 1945, son sus monumentos, palacios y templos.
Llegamos en apenas un par de horas, y haciendo varias paradas para ver unos puntos bastante chulos.
Marble Mountain.
La primera parada que hicimos fue en las Marble Mountain, las Marble Mountain son un conjunto de montañas, 5 colinas de piedra caliza y mármol, de ahí su nombre, con cuevas situadas cerca de Da Nang, no cogían de camino, así que hicimos una parada de una par de horas para visitarlas, comentar que hay dos zonas diferentes, una con cuevas y la otra con más templos. Nosotros nos decantamos por la zona que tenía las cuevas.
El recinto es enorme, si hubiéramos tenido mas tiempo seguramente lo hubiéramos recorrido todo, y habríamos subido para ver los distintos miradores, pero teníamos el tiempo un poco justo y nos decantamos por una de las cuevas y disfrutarla y dejar el resto para un futuro viaje.
La entrada a la cueva ya es un espectáculo de trabajo del material,
Un avance de lo que vas a ver dentro.




La verdad es que fue sorprendente, por dentro es bastante grande, vas recorriendo pasajes y subiendo escaleras que te llevan a salas distintas, las imágenes son más demonios que ángeles, de hecho se la llama «La bajada al infierno». Me recordó un poco al Templo Blanco de Chiang Rai, en Tailandia.


Sí, por esas escaleras subimos, no fue muy complicado, pero había que estar atentos a no resbalar para no caer rodando, y al llegar arriba tenías un mirador con su pagoda, que no pueden faltar.

Las Marble mountain, son un recinto para pasar todo el día. Puedes subir por caminos bordeando la montaña para llegar a miradores donde podrás ver las vistas de Dan Nang y distintas imágenes que irás viendo en la subida.
Tiene varias cuevas para entrar, todas distintas, por algo se las llama las 5 colinas, por los 5 elementos, Kim (metal), Thuy (agua), Moc (madera), Hoa (fuego) y Tho (tierra).
A nosotros se nos queda para un futuro viaje.
Seguimos nuestro camino a Hue, al llegar ya teníamos planeado visitar dos de las tumbas más importantes, Tumba de Tu Duc y Tumba Imperial de Khai Dinh.
Para visitar las tumbas y la ciudadela compramos un pase combinado, puedes incluir todas las visitas que quieras, 2 tumbas y la ciudadela fue lo que nosotros elegimos. Íbamos a visitar dos tumbas y la pagoda de Thien Mu ese día y al día siguiente la Ciudadela,
La primera que visitamos, la más bonita para mí, fue la Tumba Imperial de:
Khai Dinh

Nada más llegar y ver esta entrada ya te haces una idea del trabajo que vas a ver dentro, esta tumba es realmente moderna, se construye en 1930, eso sí, se tardó 11 años en construirla, «El hogar en el otro mundo» se lo construye Bao Dai a su padre.
En 1916 Khai Dinh sube al trono y ya está eligiendo el sitio para construir su tumba. Este emperador no fue muy popular para los Vietnamitas por apoyar a las políticas de los franceses, que fueron los que le subieron al trono. De hecho, cuando se visita esta tumba se notan bastante diferencias con el resto, tiente un estilo más occidental que tradicional vietnamita. Los materiales utilizados, Hormigón, Hierro forjado, y etc.



De aquí nos fuimos a la siguiente tumba, Tumba de
Tu Duc
Esta tumba está considerada como la más importante de Hue, por algo el emperador Tu Duc fue el más importante de la ciudad. Se construye entre 1864 y 1867, y se dice que fue el propio emperador quien la diseñó. De hecho, empezó a disfrutarla en vida, si, como lees, se iba a su tumba, a disfrutar de su lago con sus concubinas, también le gustaba escribir poesía y aprovechaba para inspirarse.

El diseño de esta tumba es una chulada, es como un parque enorme, lleno de lagos, zonas con árboles, distintos pabellones y palacios. Es como una ciudadela en pequeño, o no tan pequeños. La verdad es que es una gozada.





El emperador Tu Duc, no tuvo hijos, y no fue porque no lo intentara, tuvo más de 100 concubinas y unas cuantas esposas, pero de pequeño tuvo viruela y se quedó estéril, así que el mismo tuvo que escribir su epitafio, y lo hizo en una estela de piedra, está en el pabellón de la Estela.
A los lados hay dos obeliscos también tallados.



Nos despedimos de esta maravilla y nos vamos a nuestra última parada,
La pagoda de Thien Mu, o pagoda de la dama celestial.
Al igual que sus tumbas, esta pagoda es una de las señas de identidad de la ciudad. Está situada en una colina, al dado del río Perfume, y es el más antiguo, data del año 1601.
Tiene forma octogonal, nada común, y siete plantas. Al lado tiene un monasterio budista con varios pabellones.


La campanita que vemos, pesa solo 2.000 kilos, ahí es na.
El día estaba siendo intenso, así que dimos por terminadas las visitas y nos llevaron al hotel, y de ahí a comer, que ya estábamos otra vez con nuestra merienda/ cena.



Tengo que decir que ese día comimos una cosa muy rara, pero que nos supo a gloria, a la mitad del grupo, la otra mitad ni la probó. Era Banh Bot Loc, masa hervida con camarones y carne de cerdo, son como albondigas de mandioca en polvo, carne y camarones, y se presenta envuelto en esas hojas verdes que veis. El bocado es curioso, estaba bueno.
La verdad es que la gastronomía de Vietnam merece otro capítulo, todo lo que comimos fue sorprendente y muy rico.

Terminaba el día, estaba anocheciendo y estábamos cansados de todo el día, así que la vuelta fue corta.

Vimos que Hue tenía una vida nocturna muy animada, y nos hubiera gustado poder disfrutarla un poco más, pero el día tocaba a su fin para nosotros.
Día 11
La Ciudadela y Ciudad Imperial de Hue
Hoy nos levantamos temprano para aprovechar la mañana, vamos a visitar el imperdible de Hue. Si las tumbas que vimos ayer son una de las maravillas que no se debe dejar de ver, la Ciudadela y la Ciudad Imperial de es el imperdible por excelencia.

La Ciudadela es un recinto amurallado, de unos 10 km, rodeado de un foso de 30 metros y tiene varias entradas. Por la principal solo podía acceder el emperador, y ahora es por la que accedemos los visitantes, para sentirnos un poco realeza jejej
Cuando entras te encuentras otro puente, y te encuentras con la entrada de La Ciudad Imperial, que es otra ciudad dentro del recinto de la Ciudadela.

Ciudad Imperia, o Ciudad Prohibida, la construcción es similar a la de Pekín, solo era para el Emperador y su familia, Esposas, hijos y, por supuesto, las concubinas. El resto de las visitas solo podían acceder a esa zona previo permiso del Emperador.
Cuando atraviesas las puertas te encuentras con distintos caminos, o calles que te van llevando a los distintos edificios, actualmente algunos están en reforma, ya que se trata de rehabilitar todo el recinto. Tuvimos mucha suerte, no había casi gente y lo pudimos visitar muy a gusto a nuestro aire, y pasando momentos muy gratos.

Palacio Thai Hoa, o palacio de la armonía, tiene 80 columnas de madera lacada en rojo, con sus respectivas puertas que dan acceso a la sala del trono.


Paseando por la zona vas encontrando los distintos pabellones que forman esta Ciudad Imperial, la Sala de Lectura o el Teatro Real




La visita te puede llevar de 2 a 3 horas tranquilamente, te vas a encontrar con zonas que te van a entretener por su belleza, como los frescos que vas a ver en el techo de alguno de los pabellones, otras zonas te van a resultar familiares por escenas de películas con decorados similares, El Último Emperador, en la que se rodaron escenas en la Ciudad Prohibida de Pekín.
Sea por lo que sea, nosotros pasamos más de 3 horas recorriéndola, y al salir decidimos ir a visitar el mercado de Dong Ba,
Dong Ba
Es el mercado local donde vas a encontrar de todo, comida de todo tipo para comprar, fruta, verdura, legumbres, arroces, en plural porque la variedad es increíble. Tampoco te faltarán puesto donde comer un buen Pho,











Lo normal en las «cafeterias» o locales donde tomar un café, debe de ser cuando te sientas que te den un té frío, cosa que agradeces con el calor y luego pides tu café. Cosas que te llaman la atención, y agradeces, mucho. Cuando visitas los países asiáticos, conoces otro mundo a todos los niveles, los detalles como el agua de forma gratuita que nos dieron en algunos sitios, allí nunca se bebe del grifo, o como el de este sitio, ese té frío, hace que quieras volver una y otra vez, al menos nosotros.
Las frutas en los mercados te entran por los ojos y cuando las comes, es un súmmum.
Por el clima y las variedades son distintas que las cotidianas que tenemos nosotros en nuestro país, por eso te llaman tanto la atención, y el precio, evidentemente, es mucho más barato, pero si te apetecen otras, ni las vas a ver.
No vimos naranjas, por ejemplo, y los pomelos, son como de otro planeta, más grandes, bastante más, y dulces, no amargos. Son los primos asiáticos de la familia.


Iba llegando la hora de que nos fuésemos al hotel, esa tarde nos trasladábamos a Hanoi para empezar al día siguiente la que sería la última parte del viaje, el Crucero por la Bahía de Halong.
A la hora de empezar a organizar este viaje no teníamos muy claro como estructurarlo, pero lo que si teníamos claro es que la guinda del pastel era este crucero, teníamos unas expectativas bastante altas, si quieres saber si se cumplieron o no, te animo a seguir la siguiente entrada, aquí
Y como dijo Herman Zapp, Los sueños no están para ser cumplidos. Están para ser vividos
