Día 6 llegamos a Hanoi y nos vamos a TAM COC
Tabla de contenidos
Llegamos temprano a Hanoi, con tiempo más que de sobra para tomar un café, pero un café, café, de esos que ponen en este país que levante a un elefante.

Fuimos al punto donde nos iba a recoger la MINI VAN y en una cafetería cercana nos tomamos el café. Decir que a estas horas de la mañana no toman café, ellos se desayunan un PHO y a funcionar, vamos que lo raro es encontrar un sitio abierto que te pongan un café, la verdad es que como sano y para activarse nada mejor que el PHO, pero años de costumbre no se quitan en unos días.
Y mientras nos tomábamos el café, veíamos la vida pasar, lo normal, una vendedora ambulante de cepillos, ¿No teníamos hace hasta hace unos años el afilador o el camión que iba ofreciendo tapizar sillas o sofás?, pues aquí tienen de todo, hasta esto.
Cosas que solo puedes ver en Vietnam.

Nos fuimos en la MINI VAN hacia TAM COC, al llegar cogimos un Grab y al hotel. Nos registramos y decidimos comer allí, no habíamos desayunado y teníamos hambre, así planificábamos las visitas que teníamos para esa tarde.
El hotel que habíamos elegido para las dos noches que íbamos a pasar aquí fue una maravilla, estaba muy bien de precio y las habitaciones y la piscina geniales, también lo cogimos con piscina porque sabíamos que íbamos a dedicar algo de tiempo a descansar un poco, tras dos noches de tren, y la paliza de trekking, y todo lo que faltaba por vivir, no queríamos matarnos. El desayuno merecería un capítulo aparte, una maravilla. Por si queréis echar un vistazo al hotel donde dormimos o reservar, puedes hacerlo aquí
Al acabar de comer pedimos otro Grab y nos fuimos a ver la BAI DHIN PAGODA, esta pagoda está en un templo budista, y lo bonito es el tamaño y el entorno, estaba a media hora de coche.
Nos encontramos con el recinto budista más grande de todo el país, hay que distinguir entre la PAGODA, y el resto, un templo budista.

Este recinto es relativamente nuevo, se construye en 2003, la verdad es que el recinto da para pasar la mañana o la tarde debido al tamaño. Los jardines son espectaculares.
Al pasar por los distintos edificios vas viendo representaciones de buda, más de 500. Es realmente impresionante. Los pasillos abiertos a la izquierda a los jardines y a la derecha las imágenes, te transmiten una paz propia de ese tipo de lugares.



La pagoda principal es la más grande, se puede subir, aunque confieso que no subimos, había que subir en ascensor, y perdía la gracia para nosotros. Culpables del gusto de sufrir subiendo escaleras, pero lo cierto es que no nos estimula subir en ascensor a este tipo de edificaciones.



Siendo sincera, y contando que me pareció bastante impresionante las figuras, los jardines, el té y los dulces que nos dieron en uno de los templos, no nos impresionó tanto como esperábamos. Quizá fuera el acoso que tuvimos a la entrada, locos por vender la entrada a la pagoda, el coche eléctrico que te paseaba por todo el recinto haciendo paradas, tipo autobús. No sé, pero a mi personalmente me desinfló un poco y me hizo perder interés.

El que me vendieran que para subir a la pagoda tenía que comprar el pase del ascensor, me defraudó bastante. Al parecer se podía haber subido andando, e ir viendo en cada planta las vistas, etc. pero al llegar a la entrada principal, donde compras la entrada, nos dijeron que la única alternativa era subir en ascensor. Hoy con la distancia, y pasadas unas semanas, creo que nos ofuscamos por la forma en que tuvieron de acosarnos, nos sentimos muy presionados y no tuvimos capacidad de decirle que parase y pedirle que se explicase bien. Quizá por ver que si tú no estabas receptivo pasaban de ti e iban a por otro, quizá por el cansancio, no sé. El caso es que no subimos.
Y ahora viendo la fotografía pienso que serían unos cuantos escalones.
A la pregunta del millón de si recomendaría la visita a este templo, te diría que si te sobra tiempo, sí, peor, si vas de justo como nosotros, y vienes de un viaje en tren, y luego dos horas de MINI VAN para llegar a TAM COC, quédate en la piscina del hotel. Hay que contar que para llegar a este templo hay unos 35 minutos en coche.
Sea como fuere, el recinto era impresionante. Cuando salimos nos fuimos al hotel a disfrutar un poco de la piscina, antes de ir a cenar.

Cena que, por cierto, fue una de las mejores de todo el viaje, por el trato, por la comida, por todo. Los mejores rollitos vietnamitas que hemos comido en todo el viaje, y os aseguro que comimos unos cuantos, los clásicos fritos, CHA GIO, y otra versión que aún no habíamos probado, son similares a los fritos, pero se comen sin freir, GOI CUON, y debo decir que a mí me gustaron más estos últimos, mucho más ligeros y sabrosos, pero todo estaba riquísimo.




La gastronomía en Vietnam merece un capítulo propio. A nosotros nos gusta comer, y cada sitio donde vamos nos gusta probar todo lo típico y lo no tan típico, ir a los restaurantes locales, donde comen ellos, y, como dice Estrella, uno de los 4 componentes del grupo de este viaje, cuanto más «morroñoso» mejor. Y la verdad es que las comidas que mejor nos supieron fue en esos sitios que estaban llenos de locales, que quizá no te entren muy por los ojos por ver que es simple o quizá no cumple con nuestros estándares de limpieza, pero al final estaba rica, mucho, fue muy barata, y en ningún momento nos pusimos, ninguno, malo.
Día 7 TAM COC
Hoy tocaba madrugar, aunque aquí servían el desayuno a las 07:30, nosotros estábamos ya listos a las 07.15 en el comedor para dar buena cuenta del desayuno. Que era una auténtica pasada, la verdad es que en este tipo de viajes solemos desayunar tanto que no comemos a medio día y así no perdemos tiempo.
El plan del día, sin ser muy intenso, se nos antojaba muy chulo. Íbamos a empezar por la visita a las MUA CAVES, están en la provincia de NINH BINH, a solo 10 minutos de donde teníamos el hotel. MUA CAVES es un lugar especial, una montaña con más de 500 escalones de varios tamaños, algunos muy, pero que muy altos, y si llegas al final, créeme, es un reto, las vistas te van a compensar el esfuerzo titánico. Es uno de los sitios más bonitos que vimos en nuestro viaje.
Nosotros para llegar cogimos un Grab, ya comentamos que al ser 4, el precio nos compensaba con creces. Al llegar pagamos la entrada, 100.000 VDN, unos 4 € por persona, caro para los precios que se ven en esa zona, pero compensa.
Lo mejor es llegar temprano, cuando entras pasas por una serie de caminos con plantas y flores, y ves que hay un estanque grande de lotos para recorrerlo por pasarelas, etc. lo dejamos para el final y seguimos recto hacia la montaña.



Al llegar al inicio empiezas a subir, ves qué hay en forma de barandilla un dragón, el entorno es mágico, pero prepara las piernas para subir, poco a poco los escalones se hacen más altos, llega a un punto en que tienes que decidir ir a la izquierda o a la derecha.
En ese punto ya tienes unas vistas de infarto, y hasta te puede dar un poco de vértigo, pero vete a la derecha y sigue subiendo.
Debo reconocer que yo en ese punto ya me costaba subir, los escalones estaban superempinados, y me quedaba pasmada cuando veía pasar a japonesas y coreanas con CHANCLAS CON CUÑA más chulas que nada, y yo con mis deportivas y tenía que plantar bien el pie, no es que sean altos, es que son irregulares a partir de ahí.


Sea como sea, aunque hay tramos que tengas que ir a gatas, por lo altos que son los escalones y si tienes algo de vértigo, te puede pasar, vas a tener frente a ti uno de los espectáculos que no solo no vas a olvidar fácilmente, si nos que llegar ahí arriba también será tu mérito
Y, no menos importante, vas a tener puntos para hacer unas fotos de las que presumir con tus amigos o en tus redes sociales, je, je, je.
Al bajar puedes entretenerte paseando entre los lotos, no es lo mismo, pero vale.


Cuenta que vas a tardar una par de horas entre subir y bajar, y llévate agua, hace calor y la vas a necesitar, tranquilo, hay puestos donde comprar, y el precio es similar en todos los sitios entre 15.000 VDN y 20.000 VDN las grandes, nosotros siempre comprábamos la grande y lo que nos sobraba la echábamos en una metálica que siempre llevamos, así se nos conservaba más tiempo fresca lo que nos sobraba.
Cuando finalizamos la MUA CAVES, nos fuimos a TRANG AN, es un complejo paisajístico que nos dejó también sin palabras. Estábamos aún impactados por lo visto hacía apenas una hora y llegábamos aquí, donde nos íbamos a subir a una barca durante la friolera de tres horas y nos iban a hacer un recorrido por la laguna. Esta zona fue declarada PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD por la UNESCO en 2014, también la llaman la HA LONG BAY interior, y fue donde se rodó una parte de KING KONG.



La similitud viene por las formaciones de los picos cársticos de piedra caliza, crean montañas con abruptos acantilados cubiertos de vegetación y su vista desde la barca es una auténtica maravilla.
Cuando llegues vas a ver que está el embarcadero con barcas de capacidad para 4 personas, hasta que no se llenan no salen.
El precio por cualquier paseo son 200.000 VDN, y hay tres paseos distintos, duran lo mismo, la diferencia es en que unos te llevan a ver más templos, te bajas y lo recorres, subes y sigues el paseo y otros atraviesas más cuevas.
Al llegar nos compramos una bandeja de pomelo para comer a lo largo del paseo, y fue un acierto. Lleva agua y gorro Vietnamita o gorra, el sol no perdona.

El día que fuimos nosotros era festivo en Vietnam, la suerte que tuvimos fue que madrugamos para ir a las MUA CAVES y así llegamos allí también temprano, la ruta que nosotros elegimos fue el n.º 3, la que más cuevas tenía, y nos encantó.
Al acabar el paseo nos fuimos a ver la BINCH DON PAGODA, una de las pagodas más bonitas también que puedas ver, es poco visitada, sobre todo por los locales,
Consta de varios niveles, en el primer nivel, la PAGODA INFERIOR tiene varias habitaciones, y hay una estatua de Buda.


Sigues subiendo y entras en una cueva, y sigues subiendo escalones, estos no son ni parecidos a los de la MUA CAVES, cuando llegas a la parte de arriba te encuentras con un panorama ZEN total, se respira una paz increíble. Hay varios santuarios muy sencillos, y el paisaje que te acompaña siempre.

Tuvimos la suerte de estar solos, lo que hizo que lo pudiéramos disfrutar mucho más.
El día seguía avanzando, ya casi era el momento de ir a comer algo y luego terminar el día en la piscina, además esa noche habíamos decidido tomarnos un cóctel en el hotel, subimos a nuestro Grap y le dijimos que nos dejara en el restaurante donde íbamos a cenar y luego ir caminando hasta el hotel.
Termina nuestra estancia en TAM COC, mañana nos vamos a HOIAN ¿Te apetece saber como sigue nuestro viaje?, sigue leyendo 15 Días en Vietnam, diario de viaje (Parte 4)
